CIUDAD DE MÉXICO, 15 de enero.- Ser parte de la Comisión de Árbitros o de la Comisión Disciplinaria de la Federación Mexicana de Futbol es estar en el ojo del huracán. No hay consuelo para quien tiene que impartir justicia en el futbol mexicano. Es el tema actual con las declaraciones de técnicos y jugadores. Han pasado dos jornadas del Clausura 2014 y dos personajes de experiencia del futbol mexicano ya encendieron la mecha. Ricardo Ferretti, técnico de Tigres, dijo, tras perder ante el América por 3-0 en la fecha 1, que el equipo de Coapa “es el único en el mundo que juega con 12”, en referencia al trabajo de los silbantes. Oswaldo Sánchez, el veterano portero de Santos, acusó, tras el juego perdido por 2-1 contra Cruz Azul, en la jornada 2, que “esta vez el arbitraje nos perjudicó”.

Cuando técnicos y jugadores se quejan de los trabajos arbitrales reciben el castigo correspondiente... semanas después. Nadie nunca está conforme.

Aarón Padilla, que fungió como presidente de ambas comisiones, acota: “Es la manera más efectiva de hacerse enemigos a lo tonto. Fue una bonita experiencia porque en las dos se construyeron cosas interesantes; sin embargo, es poco apreciado por los que conviven alrededor del futbol”.

Padilla, ex futbolista de la selección nacional, primero fue presidente de la Comisión Disciplinaria por cuatro años, (2000-2004) y posteriormente de la de Árbitros por seis (2006-2012).

Es cuestión de apegarse al reglamento, mencionan quienes han pasado por las diferentes comisiones. Empero, desde la creación de la Liga MX las cosas han cambiado. Refieren que la intervención directa de los dueños en las decisiones y del presidente de la liga, Decio de María, inciden en muchas decisiones, pues ahora no son entes autónomos sino que dependen de lo que se procese en los códigos internos de la Federación Mexicana de Futbol.

En mis tiempos eran más quejas”, refiere Alfonso Sabater, que pasó ocho años en la comisión impartidora de castigos. “Había muchas más inconformidades porque debíamos hacer caso a lo que los árbitros pusieran en la cédula, sin ningún otro apoyo. Ahora todo se basa en ver videos. Se daba una autonomía, pero siempre apegada al reglamento. Sucedía con nosotros que éramos más rápidos a la hora de imponer el castigo; ya después si existía una inconformidad, se cambiaba la sanción”, comenta Sabater.

Actualmente la disciplinaria es regida por Eugenio Rivas y depende mucho de las protestas de los clubes. Asimismo, la nueva forma de trabajar ha afectado directamente a los árbitros, pues lo que pongan en la cédula no siempre será tomado como base para castigar.

Edgardo Codesal, quien pitó la final de la Copa del Mundo de Italia 90, permaneció por más de ocho años en la comisión de silbantes, por donde desfilaron quizá los mejores exponentes de este gremio como Eduardo y Arturo Brizio, Felipe Ramos Rizo, Armando Archundia, Gilberto Alcalá, Hugo León Guajardo y Marco Rodríguez, entre otros.

Codesal menciona a Decio de María como “un empleado más de la Federación que obedece órdenes como todos de los directivos. Los dueños son los que rigen cómo se pita. Se quejan una semana y saben que a la siguiente les favorecerá ¿Usted cree que Tuca Ferretti salió por voluntad propia a declarar que el América juega con doce? ¡Por supuesto que no! Es apoyado por sus directivos”.

A la grave crisis arbitral, ámbito en el que ha fallado, desde la cabeza de esa comisión, Rafael Mancilla, “porque en qué parte del mundo se acepta que un ex trabajador de un club, como lo fue él con el América, lo hagan presidente de los árbitros”, dice Codesal.

Por si las quejas de jugadores y técnicos con el arbitraje fueran pocas, la problemática se agrava por la falta de capacitación de los árbitros. En este ciclo a tres silbantes (Ricardo Arellano, Miguel Flores y Fabricio Morales) les retiraron el gafete internacional de FIFA por su bajo rendimiento. Marco Rodríguez, por otra parte, ha presentado a cada inicio de torneo problemas físicos.

La orden de los dueños, y lo sé bien porque tengo gente adentro de la comisión de árbitros que me lo dice, es que se expulse lo menos que se pueda, porque los directivos creen que un jugador que ve la tarjeta roja cuesta dinero y no produce. Ya cuando sea muy evidente habrá que sancionar, pero en realidad se ve todos los días la famosa continuidad donde se dejan de marcar faltas claras y se sobaja la autoridad de los colegiados”, refiere Codesal.

En España, a Javier Aguirre se le sancionó en dos días con cuatro partidos de suspensión por insultar al árbitro. En Inglaterra, la federación de futbol sancionó a David Moyes, técnico del Manchester United por criticar el trabajo arbitral, “y aquí en México sale Ferretti con declaraciones graves, sale Lucas Lobos, el mismo Miguel Herrera, y no pasa nada. Han dejado al árbitro como el más damnificado de todo esto”, asegura Codesal.

Sabater ofrece una explicación de lo que acontece dentro de la Comisión Disciplinaria.

Se sesiona conforme a lo que dictan las cédulas y posteriormente se hace una deliberación. Sin embargo, no se puede proceder si no hay una protesta formal del club afectado. En caso de que exista una declaración que perseguir, se abre una investigación con derecho de audiencia para el implicado, pero ahora se tarda más el asunto precisamente porque se tienen que escuchar todas las partes.”

Para Codesal, otro error es que los árbitros sólo subsisten del trabajo en la canchas. “En mis tiempos se le obligaba al silbante a dedicarse a otra cosa. Tienen mucho tiempo como para no hacer nada más”, indica.

Enrique Mendoza Guillén, que por muchos años acompañó a Codesal en la toma de decisiones arbitrales secunda esta opinión: “Es un problema grave porque se aferran a ganar sus 20 mil pesos por partido, y si los echan, como ha sucedido con muchos, no tienen más donde trabajar. Son gente de 35 a 40 años con familia y por eso aceptan todo lo que les hacen en la comisión de arbitraje. Es un error garrafal”.

Ambas comisiones, la de árbitros  y la disciplinaria, trabajan en conjunto con la Liga MX, que tiene varios aspectos por mejorar.

 

 

MECHA ENCENDIDA

  • En enero del año pasado, el diario deportivo español Marca hizo un reportaje sobre los vicios más severos del futbol mexicano: multipropiedad, estadios anticuados y bajo nivel de los árbitros.
  • En el juego de ida de la final del Apertura 2014, Miguel Herrera, entonces técnico del América, dijo que “ojalá no nos toque un arbitraje miedoso y tibio para el de vuelta”. Al finalizar éste, señaló que el silbante tuvo gran parte de culpa porque no señaló faltas claras.
  • Tras la fecha uno del Clausura 2014, Tuca Ferretti, técnico de los Tigres, arremetió contra los silbantes indicando que favorecían siempre al América.
  • Al finalizar la jornada inicial del Clausuara 2014, Tomás Boy, técnico del Atlas, afirmó que no declarará en contra del arbitraje, “porque ya sabemos cómo se las gasta la comisión disciplinaria en este país, ya sabemos cómo hacen las cosas”. El técnico rojinegro fue investigado por dicha comisión debido a que llamó “vividor” a su antecesor al mando del Atlas, el argentino Omar Asad.
  • El 10 de enero, Lucas Lobos, medio de los Tigres, secundó  a su entrenador al recriminar que los mismos árbitros no conocen las reglas de juego.
  • Oswaldo Sánchez, portero de Santos, aseguró que perjudicaron a su equipo contra el Cruz Azul, en la jornada 2 del Clausura 2014.