CIUDAD DE MÉXICO, 9 de enero.- Nueva Orleans buscará dar la vuelta a la historia de lo acontecido en sus últimas dos visitas a Seattle.

En el juego de comodines de los playoffs de 2010, el quarterback de Nueva Orleans, Drew Brees,  igualó una marca personal al lanzar 60 pases en todo el partido, de los cuales completó 39 para un total de 404 yardas y dos anotaciones.

Sin embargo el corredor de Seattle, Marshawn Lynch, destrozó a la defensa de Santos con un acarreo de anotación de 67 yardas en uno de las jugadas más impresionantes en la historia de los playoffs de la NFL, y los entonces campeones de la NFL, Nueva Orleans, se fueron a descansar tras perder 36-41 ese partido.

En la Semana 13 de la temporada 2013, Brees vivió una pesadilla en su regreso a Seattle.

La defensa de Halcones Marinos, la mejor de la liga, limitó al quarterback de Santos a 147 yardas, la marca más baja para Brees en un partido con más de 20 pases completos.

Brees acabó aquél día con cero completos en ocho intentos en jugadas de 15 o más yardas y la productiva ofensiva de Santos fue silenciada por completo y el equipo cayó 7-34.

El próximo sábado, Nueva Orleans regresa al escenario en el que han sufrido recientemente para jugar en el duelo divisional de la Conferencia Nacional.

“Ellos (Halcones Marinos) hicieron muchas cosas bien”, dijo Brees. “Presionaron muy bien al quarterback. Hicieron buenas coberturas. Al final del día nos sentíamos como un equipo sin ritmo, no tuvimos muchas oportunidades y todo eso debido a las circunstancias.

“No supimos manejar el ruido de la afición, no buscamos la forma de encontrar el ritmo con nuestro plan de juego. Debemos tener un mejor balance para mejorar y tomar ventajas de nuestras oportunidades”, añadió.

El esquinero de Seattle, Richard Sherman, aseguró que “Brees va a luchar mucho, luego irá a segundo plano, tomará una foto mental, y regresará para atacar de una nueva manera.”