CIUDAD DE MÉXICO, 8 de enero.- Con lo justo y siendo más contundente que espectacular, el Sunderland se encargó de propinarle su tercera derrota consecutiva en el año al Manchester United (algo que no sucedía desde hace 82 años) y dejó encaminadas las semifinales de la Copa Capital One, que se definirán en el juego de vuelta en Old Trafford.

Nada pudo hacer el mexicano Javier Hernández, quien entró hasta el minuto 87 del encuentro, para ayudarle a revertir el marcador a su técnico David Moyes y detener las críticas que giran en torno a su proyecto con los Red Devils.

La ocasión más reciente que el United había sufrido tres caídas de forma seguida fue en la temporada 2000-01 (contra el Derby County, Southampton y Tottenham), cuando ya tenían ganada la Liga Premier.

Tras caer precisamente ante los Spurs (2-1) en la Liga y luego ser eliminados por el Swansea por el mismo marcador en la FA Cup, los dirigidos por Moyes trataban de corregir el camino y asegurarse un lugar como finalistas de la competencia restante. No obstante, la suerte volvió a resultar en contra y el poco nivel futbolístico que no han podido mejorar desde hace varias fechas puso en riesgo su clasificación a la siguiente ronda.

Se adelantó el Sunderland, colero de la liga inglesa, con un tanto de Ryan Giggs en propia puerta al 45’. En la segunda parte, el serbio Nemanja Vidic empató (52’), pero finalmente un penal convertido por el italiano Fabio Borini (65’) le dio la victoria a los locales.

Durante el tiempo que estuvo en el campo, Chicharito tocó pocas veces la pelota y no pudo marcar diferencia en el ataque de los Red Devils. Realizó algunos desmarques, pidió ser habilitado con servicios al área y sin embargo no encontró un socio que le permitiera tirar con comodidad a la portería rival.

La ausencia del inglés Wayne Rooney y el holandés Robin van Persie terminó por notarse conforme al United se le fueron acabando las ideas para lograr algo distinto en su juego creativo.

Los locales, en cambio, prolongaron su gran momento en la competencia tras haber eliminado al Chelsea en la ronda anterior y mostrar su ambición de querer llevarse el título. Ahora el Sunderland tiene que conservar la ventaja para alcanzar su primera final de una Copa nacional desde 1992.

El encuentro de vuelta entre ambos conjuntos se disputará el miércoles 22 de enero en la cancha de Old Trafford.

Al término de la derrota, el estratega David Moyes reconoció que pasan por “un momento difícil” y asumió las críticas: “seguro no vieron algo tan malo en mucho tiempo”.