CIUDAD DE MÉXICO, 7 de enero.-  Igualar los números que Peyton Manning consiguió a lo largo de 14 años con Indianápolis es el objetivo a largo plazo de Andrew Luck. Sin embargo, este sábado el joven de segundo año puede lograr, en sólo una noche, algo que su prodogioso antecesor no consiguió en toda su carrera con Potros... ganar un partido de playoffs en Foxboro. 

Así que vaya reto que tiene Luck en puerta: ir a la gélida casa de Tom Brady y eliminar a Patriotas de Nueva Inglaterra. Sin embargo, si quiere ir llenando los zapatos del viejo Peyton, ésta es la gran oportunidad para avanzar varias casillas de un solo salto.

Vestido con el jersey de Potros, Manning disputó tres partidos de postemporada ante Brady y Patriotas: ganó uno y perdió dos. Las dos derrotas se dieron en el Gillette Stadium y esa única victoria tuvo como marco el ya demolido RCA Dome, de Indianápolis.

Peyton jamás pudo ir a ganarle a Brady en el frío de Foxboro cuando el triunfo significaba seguir y la derrota despedirse.

El primero de estos encuentros fue el 8 de enero de 2004, y Potros perdió 24-14 con Manning tirando para un touchdown y cuatro intercepciones, con una temperatura de cinco grados centígrados bajo cero.

El 16 de enero de 2005 la historia fue similar. A unos tres grados bajo cero, Peyton se fue con una intercepción y sin touchdowns en un revés al son de 20-3.

En ninguno de los dos partidos el estelar pasador de Indy llegó a las 300 yardas por aire.

La revancha vino el 21 de enero de 2007, cuando por fin, Potros fue el anfitrión. El partido fue apretado pero al final Manning logró el boleto al Super Bowl XLI tras vencer 38-34 a Patriotas en la final de la Conferencia Americana.

En ese choque lanzó para 349 yardas, con un envío de anotación y una intercepción. La victoria se dio y Mannning llegó al Super Bowl en Miami donde derrotó a Chicago para conquistar el único título con que cuenta hasta el momento en la NFL.

Pero batir el frente de Foxboro a la hora definitoria fue siempre una empresa inviable para Peyton.

Luck, por su parte, busca escribir su historia. Fue seleccionado por Indianápolis en el draft de 2012 como la número 1 global, para sustituir a Peyton, quien fue dejado en libertad luego de una lesión en el cuello que le obligó a  operarse y a alejarse de los emparrillados por todo el 2011.

El veterano emigró a Denver, donde en la presente temporada ha firmado la mejor campaña de su carrera en cuanto a números.

Las razones que motivaron a que Indy terminara relaciones con Manning fueron aclaradas hace apenas unos meses por el propio dueño del equipo, Jim Irsay, quien causó polémica con sus argumentos expuestos al diario USA Today.

“Llegas a playoffs en 11 ocasiones, pero quedas fuera en la primera ronda en siete de esas 11 veces”, dijo. “Brady nunca tuvo números tan consistentes (como Manning), pero él tiene tres anillos. Pittsburgh ganó dos, Gigantes dos, Baltimore dos y nosotros uno. Eso te deja frustrado”.

Manning declinó comentar al respecto de tales declaraciones, pero éstas fueron criticadas por gente como John Fox, coach de Broncos, y Tony Dungy, entrenador campeón con Peyton en el Super Bowl XLI.

Pero si el poco paciente de Irsay quiere ver demostraciones sonoras y rápidas de lo que su nuevo muchacho puede hacer en playoffs, quizá una victoria en Foxboro el sábado le satisfaga aún más que haber visto al joven pasador remontar una desventaja de 28 puntos para ganar en playoffs (esto en la victoria de 45-44 ante Kansas City).

Y es que, bajo los parámetros de éxito que expone Irsay, al parcer lo único que tendrá real valor para él es lo que Luck pueda hacer en los juegos de enero y febrero, más allá de sus números, que de por sí son bastante envidiables: 8,196 yardas, 46 touchdowns y 57% en pases completos en sus primeros dos años.

La palabra la tiene el chico egresado de Stanford. Frente a sí... Brady, Patriotas, el frío y la  tarea que Peyton dejó pendiente.