CIUDAD DE MÉXICO, 7 de enero.- Los Seminoles de Florida State redondearon su gran temporada con el título del futbol americano colegial de Estados Unidos de forma invicta con un sufrido triunfo por
34-31 sobre los Tigres de Auburn.

El quarterback Jameis Winston se convirtió en el primer jugador novato que gana el trofeo Heisman y el campeonato nacional el mismo año. Enterró una supuesta maldición que cae sobre el ganador del Heisman, ya que con anterioridad los quarterbacks que recibieron el trofeo que acredita al mejor jugador colegial tenían marca de 4-7 al disputar el título nacional.

Él montó una serie ganadora con 1:11 por jugar, en la que completó seis de los siete pases que lanzó, cuando su equipo estaba abajo
27-31 en el último periodo y la remató con un envío de anotación de dos yardas a Kelvin Benjamin con 13 segundos en el reloj.

Terminó el juego con 20 pases completos en 35 intentos para 237 yardas, con dos envíos de anotación.

Florida State fue un equipo dominante a lo largo de toda la temporada al superar a sus rivales por al menos 14 puntos en el marcador, aunque anoche sufrió para vencer a Auburn, una escuadra que parecía destinada al título con volteretas insólitas que la llevaron de tener una marca de 3-9 en 2012 a ganar la Conferencia del Sudeste en el primer año bajo el mando del coach Gus Malzahn.

Los Seminoles tuvieron que remontar una desventaja de 18 puntos para lograr su tercer título en la NCAA (National Collegiate Athletic Association), segundo bajo el formato del BCS (Bowl Championship Series), sumados a los de 1993 y 1999.

Fue la última ocasión que se definió el campeón del futbol americano colegial en Estados Unidos con el sistema BCS, que definía a los participantes del juego por el título por un sistema computarizado de clasificación, ya que a partir de la siguiente temporada, la NCAA establecerá los playoffs, similar al que se usa en la NFL.