CIUDAD DE MÉXICO, 6 de enero.- El deporte mexicano se hizo de 16 medallas en campeonatos mundiales de deportes olímpicos en 2013, el máximo en la historia del país. Para este año, el reto es mantener el paso ante pruebas cada vez más complejas por ser el inicio del ciclo olímpico con los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz, además de Mundiales, que son parte del proceso clasificatorio a Río de Janeiro 2016.

Entre las disciplinas de conjunto, el basquetbol varonil estará por primera vez desde 1974 en el máximo escenario internacional con el Mundial en España, en agosto y septiembre; mientras que el voleibol, de ambas ramas, tendrá clasificatorios para sus respectivos Mundiales en el segundo semestre de 2014.

“El Mundial no se parecerá en nada al torneo de Venezuela (Premundial), los rivales son más complicados y debemos tenerlo claro desde ahora”, dijo Sergio Valdeolmillos, entrenador nacional de basquetbol. “Hay que esperar el sorteo (febrero) y pensar partido a partido para buscar una segunda ronda (16 mejores).”

En el comienzo de año (febrero) están los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi, Rusia, donde México apenas tendrá presencia ya asegurada con Hubertus von-Hohenloguen y algún atleta que pueda sumarse de última hora.

En verano serán los Juegos Olímpicos juveniles en Nanjing, China (compiten menores de 18 años), en los que la meta será ganar más de las siete preseas conseguidas en Singapur 2010.

“Queremos llevar un deporte de conjunto, y clasificar alrededor de 70 deportistas”, espera Ricardo Probert, jefe de misión de México.

En un año donde se busca la continuidad de resultados, una de las figuras debe ser Luis Rivera, quien en 2013 saltó 8.46 metros como mejor marca. “Quiero sumarle 10 centímetros, estar en 8.56”, afirma como objetivo central.

Los medallistas mundiales en 2013 Daniel Corral (gimnasia) y Carolina Valencia (pesas) afrontan justas del orbe en las que comienzan los procesos de clasificación olímpica.

Y para cerrar el año estarán los JCC en Veracruz, en los que México buscará ser primer lugar del medallero con la presencia de Cuba, algo que no sucede desde la edición de San Juan 1966, y los clavados serán pieza clave con Paola Espinosa como una figura.