CIUDAD DE MÉXICO, 6 de enero.- Una serie de buenos muletazos permitió a Jerónimo cortar una oreja con el segundo de su lote, el único trofeo que se otorgó en la corrida 12 de la Temporada Grande llevada a cabo ayer por la tarde en la Plaza México.

Jerónimo regresó a la monumental mexicana tras seis temporadas de ausencia. Lo hizo como primer espada y padrino de confirmación en la primera corrida del 2014.

Jerónimo, quien tuvo un retiro de los ruedos prácticamente de un año en el que la mayor parte del tiempo estuvo en Argentina dedicado a otras actividades, toreó con temple y aprovechó lo poco que le daba el toro de Carranco.

Al final se premió más su esfuerzo y salió con trofeo de la plaza más importante de México. En su segunda salida al tercio sólo recibió una ovación por su entrega.

Fue el escenario también de la confirmación de Leandro, quien se fue sin trofeo a pesar de que dispuso un toro de regalo.

El otro participante, Mario Aguilar, tuvo una destacada faena con el tercero de la tarde, pero se tuvo que conformar con una ovación porque falló con la espada.