Muere Eusebio, 'La pantera negra' de Portugal

La leyenda portuguesa escogió un día de futbol para partir. Ayer, un paro cardiorespiratorio acabó con la vida del ex astro del Benfica y la Selección de Portugal. Tenía 71 años de edad

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06/01/2014 07:36 Redacción
El cuerpo de Eusebio fue trasladado al estadio Da Luz de Lisboa, donde fue instalada la capilla ardiente. Foto: AFP

MADRID, 6 de enero.- Dice el periódico luso O Bola que Eusebio escogió un día de futbol para partir. Ayer, La Pantera Negra murió en Lisboa a los 71 años de edad debido a un paro cardiorespiratorio. Así lo anunció con pesar el club Benfica, donde el futbolista de piel negra se convirtió en leyenda en la década de los 60.

Eusebio da Silva Ferreira murió a las 4:30 horas, precisó el club lisboeta, en el que militó entre 1960 y 1975. De inmediato diarios portugueses reprodujeron la mala noticia y escribieron el “adeus” para un hombre que vivió la pobreza de su natal Mozambique, antes de convertirse en portugués y leyenda del balompié lusitano.

Bufandas, mensajes, flores y banderas con los colores del Benfica cubrían la estatua de bronce del legendario Eusebio, delante del estadio Da Luz de Lisboa, el recinto elegido por los hinchas para homenajear al ídolo recién fallecido y donde fue instalada la capilla ardiente.

El cuerpo llegó al lugar recibido por gritos de “¡Eusebio, Eusebio!” y permanecerá en el estadio hasta el lunes. Las filas comenzaron a formarse por la tarde, con hinchas que deseaban dar el último adiós a la leyenda.

Entrevista con Excélsior

El 25 de enero de 2012 Excélsior publicó una entrevista realizada a La Pantera Negra -vía telefónica-, mientras Eusebio se recuperaba de una doble visita al hospital por neumonía y problemas cervicales que hicieron pensar lo peor. El pretexto fueron sus 70 años de vida, así que el veterano futbolista recordó el tercer lugar de Portugal y los nueve goles que le dieron un título individual en la Copa de Inglaterra 66.

Eusebio rememoró aquel niño africano que en el barrio de Mafalala corría tras una bola hecha de calcetines. Campeón junior de atletismo, corría los cien metros en 11 segundos.

“Yo solía jugar por un sandwich y una Coca en Mozambique”. Se acordaba de una foto de su madre en el periódico, con miles de dólares en la mesa. “Yo nunca había visto tanto dinero en mi vida”. Y así, a los 18 años de edad, La Pantera de Mozambique se transformaba en jugador lusitano y más tarde en la máxima leyenda en Portugal y el Benfica.

También mencionaba el duelo ante Pelé en el Mundial del 66. Aquel par de goles y eliminar a Brasil (3-1). “A mi primer equipo de barrio le pusimos Os brasileiros, así que imaginará el sentimiento de vencerlos. Algo similar pasó con Di Stéfano, un ídolo para mí. Cuando Benfica enfrentó al Real Madrid, en la final europea del 62, los vencimos por 5-3 con dos goles míos. Cuando terminó el partido, en lugar de festejar fui a buscarlo para expresarle mi admiración y cambiar camisetas”.

Sobre la constante comparación con Cristiano Ronaldo, Eusebio simplemente contestaba que “soy un futbolista y no un experto. Yo tenía 20 años y no se puede hacer comparación alguna porque el futbol cambió completamente. No estoy seguro si alguien puede superar lo que yo hice, pero me siento orgulloso y no me comparo con nadie”.

Entre los grandes

Nacido el 25 de enero de 1942 en Lourenço Marques, hoy Maputo -capital de Mozambique- y entonces una colonia portuguesa, en el seno de una familia numerosa. Tenía siete hermanos.

Comenzó a jugar en el Lourenço Marques, pero en 1960, cuando tenía 19 años, fichó por el Benfica, que lo incorporó sin dudarlo debido a sus excepcionales cualidades físicas y técnicas.

Prontó despuntó y llevó al Benfica a codearse con los mejores equipos del continente. Ya en 1962 lideró al club lisboeta en la conquista de la Copa de Europa, equivalente a la actual Liga de Campeones.

En 1964 todos los grandes clubes europeos, especialmente el Inter de Milán, querían fichar a Eusebio, pero el dictador portugués Antonio Salazar frenó cualquier operación.

“Mi política es un balón”, explicó recientemente Eusebio, sencillo y humilde, cuando le preguntaron si sintió alguna simpatía por el régimen de Salazar.

En 1966 llegó su coronación internacional. Llevó a Portugal hasta las semifinales de la Copa del Mundo, pero cayó ante Inglaterra (2-1), anfitrión y a la postre vencedor del torneo.

Para la historia quedó la fotografía de Eusebio llorando después de la eliminación. También su triplete en cuartos de final ante Corea en un Mundial en el que fue el máximo goleador con nueve tantos en cinco partidos.

Jugó 64 partidos con la Selección de Portugal y marcó 41 goles. Considerado el mejor futbolista portugués de la historia, la Pantera Negra compitió en aquellos años con los grandes de su época: el brasileño Pelé, el argentino Alfredo Di Stefano y el inglés Bobby Charlton.

Finalmente permaneció 15 años en el Benfica (1960-1975), ganando 11 títulos nacionales y cinco Copas de Portugal. Logró la Bota de Oro al mejor goleador europeo en 1968 y 1973. Los 733 goles en 745 partidos que consiguió a lo largo de su carrera dicen todo acerca de un delantero formidable, que reunía velocidad, técnica y precisión.

Jugó con La Pandilla

Eusebio llegó al Monterrey a finales de 1975, a los 33 años de edad y con la rodilla derecha muy lastimada. Jugó la campaña 1975-76, con una pobre participación de diez encuentros y sólo un gol.

Fue en la octava jornada, el 20 de diciembre del 75, cuando los regios empataron en casa, 1-1 con el Jalisco. Los tapatíos se adelantaron con un gol del chileno Osvaldo Castro Pata Bendita, quien cobró un tiro libre desde afuera del área. Eusebio entraría en el minuto 66 y cuatro minutos después conseguiría el tanto del empate. Excélsior titularía: “Eusebio rescató el empate para Monterrey”.

Eusebio había llegado con poco ruido y así desapareció del balompié mexicano. Siguió gastando los tacos con Toronto Metros Croatia (Canadá), Beira Mar (Portugal), Las Vegas Quicksilver (USA) y Uniao de Tomar (Portugal). Se retiró en 1977.

Voces de despedida

Directivos, jugadores y políticos manifestaron su pesar sobre Eusebio da Silva Ferreira.

Eusebio será enterrado hoy en el cementerio de Lumiar, al norte de la ciudad, muy cerca del estadio Da Luz. Antes se celebrará una misa y, conforme a los deseos del ex futbolista, su féretro recorrerá el estadio para que los seguidores puedan despedirlo.

          -Con información de AFP

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