BERLÍN, 31 de diciembre.- El entorno de Michael Schumacher insistió hoy en pedir respeto a la privacidad de la familia, en los críticos momentos que atraviesa por el accidente del expiloto alemán, tras interceptarse a un periodista disfrazado de cura que pretendía entrar en el hospital de Grenoble donde está ingresado.

La representante del siete veces campeón del mundo, Sabine Kehm, rogó de nuevo a los medios guardar las distancias, al tiempo que dejaba en el aire si decidirán denunciar al intruso.

La esposa de Schumacher, Corinna, sus dos hijos -Gina Maria y Mick- y el hermano y asimismo expiloto Ralf son de las pocas personas que están autorizadas a permanecer en la quinta planta de la Clínica Universitaria de Grenoble, en la que se ha apostado un dispositivo de seguridad para impedir el acceso a intrusos.

Kehm afirmó asimismo hoy que el accidente de Schumacher se produjo después de que éste abandonara la pista marcada para ayudar a un amigo que había sufrido una caída.

Fue entonces cuando cayó y se golpeó en la cabeza contra una roca en una zona de nieve blanca, fuera de las demarcaciones habilitadas para esquiar de la estación de Méribel.

La agente negó, asimismo, que estuviera esquiando a gran velocidad, como se ha afirmado en los medios, aunque pese a ello se dio un golpe muy fuerte.

El popular diario alemán "Bild" afirmaba hoy que el casco protector que llevaba Schumacher en el momento del accidente se quebró por efecto del violento impacto de su cabeza de contra una roca.

"Bild", que dedica hoy su portada íntegramente al piloto de Kerpen, con un llamativo "¡La lucha de su vida!, también hacía una reconstrucción pormenorizada del accidente.

Según "Bild", Schumacher se encontraba acompañado, además de por su hijo Mick, de 14 años, por al menos tres amigos más y estuvo esquiando toda la mañana por las pistas de Méribel.

Sin embargo, poco después de las 11 horas, abandonó la pista y se adentro unos veinte metros entre las pistas "Biche" y "Mauduit", tras lo que perdió el equilibrio y chocó contra una roca.

Según el último parte médico, hecho público hoy, Schumacher fue operado de nuevo la noche pasada y presenta una "ligera mejoría".

"La situación está mejor controlada que ayer", declaró el doctor Jean-François Payen en conferencia de prensa.

Tras someterle a un nuevo escáner, los médicos propusieron a la familia una nueva intervención, que duró unas dos horas, en la que se pudo evacuar "sin riesgos" un hematoma, situado en el área izquierda del cerebro, y se le instaló un dispositivo para hacer disminuir la presión intracraneal, explicaron.

"Las próximas horas son cruciales", agregaron los médicos que atienden a Schumacher, que permanece en coma inducido y estado "crítico" y "frágil".

El siete veces campeón de Fórmula Uno, que el próximo viernes cumplirá 45 años, se encuentra en coma inducido desde el pasado domingo, cuando se golpeó violentamente la cabeza mientras esquiaba.

Los doctores indicaron que volverán a comunicar sobre la salud de Schumacher sólo si se producen evoluciones en su estado. 

 

mef