GRENOBLE, 30 de diciembre.- Los médicos que tratan a Michael Schumacher declinaron pronosticar qué sucederá con el siete veces campeón de la Fórmula 1, indicando que tratan su grave lesión en la cabeza “hora por hora” después de un accidente cuando esquiaba en los Alpes franceses.

El jefe anestesiólogo Jean-Francois Payen informó que el ex piloto de 44 años seguía en estado de coma inducida y añadió que el equipo de doctores sólo se concentra en su actual estado.

“No podemos decir nada sobre el futuro”, advirtió Payen. “Se encuentra en estado grave en términos de una resucitación cerebral. Trabajamos hora por hora”, sentenció.

Schumacher llegó en estado de coma al hospital de Grenoble el domingo y fue operado de inmediato del cerebro después de un traumatismo grave en la cabeza luego de que, por la mañana,  cayó y se golpeó la cabeza en un peñasco mientras esquiaba con su hijo.

Schumacher llevaba puesto un casco cuando sufrió la fuerte caída, pero los médicos dijeron que no fue suficiente para impedir que sufriera una lesión cerebral.

“Alguien que hubiera sufrido este accidente sin casco no hubiera llegado hasta aquí”, señaló Payen.

Gerard Saillant, cirujano ortopédico que operó a Schumacher cuando se fracturó la pierna al estrellarse durante una carrera en 1999, señaló a la prensa que la edad de Schumacher, quien cumple 45 años el 3 de enero, y su excelente condición física son factores a su favor.

Pero los médicos del hospital de Grenoble se expresaron de manera cautelosa sobre el diagnóstico de Schumacher. Con el fin de limitar la presión intracraneal y como parte del coma inducido redujeron la temperatura corporal a entre los 35 y 35.5 centígrados.

La zona donde Schumacher esquiaba forma parte de una vasta telaraña de senderos cubiertos de nieve. Aunque es exigente, la pista no entra en la categoría de esquí extremo porque las bajadas están despejadas y el sitio donde Schumacher fue encontrado no tiene árboles.

El centro de esquí indicó el domingo que Schumacher se encontraba consciente cuando recibió los primeros auxilios, aunque sí estaba agitado.

Sin embargo, Payen declaró ayer que tras la caída Schumacher no se encontraba en un “estado normal de conciencia” porque no respondía preguntas y sus extremidades parecían moverse de manera involuntaria.

“La familia no está bien ahora mismo. Están muy impactados”, declaró Sabine Kehm, mánager de Schumacher, quien admitió  que el presidente de Ferrari, Luca di Montezemolo, y el director del equipo, Stefano Domenicali, los habían contactado.

Autoridades, en acción

La fiscalía en Albertville inició una investigación sobre el accidente, informó la gendarmería en Bourg-Saint-Maurice que intervendrá en la pesquisa. El objetivo es determinar las causas del accidente de Michael Schumacher y quién es el responsable.

Mientras las autoridades encuentran respuesta, el diario alemán Bild reportó que el casco que usaba el alemán se rompió del impacto cuando sufrió el accidente de esquí en la estación de Meribel, en los Alpes.

“Cuando llegamos al lugar del accidente, su casco estaba partido”, dijo un rescatista, aunque no hubo una confirmación oficial al respecto.

Ya en el hospital, sólo la familia cercana del alemán Michael Schumacher tiene permiso para visitar al ex piloto de Fórmula 1 debido a su estado crítico tras el accidente.

“No hay ningún tipo de acceso para ver al paciente”, señaló Marc Penaud, vicedirector del hospital universitario de Grenoble. “Sólo su familia tiene la oportunidad de verlo y estar con él.”

La mujer de Schumacher, Corinna, y sus dos hijos, Gina-Maria y Mick, se encuentran al lado de la cama en la que el siete veces campeón del mundo está en coma inducido luego de las cirugías a que fue sometido tras el grave acontecimiento.