CIUDAD DE MÉXICO, 29 de diciembre.- Vaqueros de Dallas no tendrá a Tony Romo para el partido de hoy ante Águilas, en el que el ganador será campeón de la División Este de la Conferencia Nacional y el perdedor se quedará sin postemporada. Si hay un empate, Filadelfia será monarca.

Dallas lleva dos años perdiendo un cotejo así: en 2011 ante Gigantes y en 2012 ante Washington. Hoy en el preludio,  hay dos diferencias: esta vez el equipo texano será local y Kyle Orton será su quarterback.

Romo, quien tiene récord de 0-3 en duelos de esta clase, fue operado el viernes de un disco herniado, por lo que Dallas lo esperará para los entrenamientos de pretemporada en 2014.

La primera de esas derrotas vino precisamente a manos de Filadelfia, con un rotundo 44-6 en 2008. Romo tuvo tres intercepciones en la caída de 28-18 en Washington el año pasado, que sucedió al revés de 31-14 en Nueva York  para cerrar la campaña de 2011.

Curiosamente, ésa fue la última semana en que Orton inició un partido, con Kansas City; firmaría con Dallas unos meses después.

“No creo que la ofensiva cambie mucho con Orton”, dijo el coordinador defensivo de Filadelfia, Billy Davis.

Del otro lado estará Nick Foles, quien tuvo su peor actuación en la campaña justamente ante Vaqueros el 20 de octubre, en apenas su segundo juego como titular de Águilas.

Foles se fue con apenas 11 completos de 29 intentos para 80 yardas y dejó el partido con una conmoción al final del tercer cuarto. Filadelfia cayó por 17-3.

“Sé que todo mundo me va a estar sacando eso, pero el juego de este domingo en nada se parecerá a ése”, dijo Foles, quien actualmente es el pasador con el rating más alto de la Liga, con 118.8. 

Tras ese juego, Foles se ausentó para el siguiente, pero volvió para ganar seis de siete. Ahora tiene 22 pases de touchdown en nueve inicios (25 en toda la campaña) con apenas dos intercepciones.

Y aunque Dallas también limitó a LeSean McCoy en el primer duelo (55 yardas), ahora el  estelar corredor llega como el mejor de la Liga, con 1,476.

 

Un día después de Navidad, Empacadores recibió un gran regalo: la noticia de que Aaron Rodgers estará de regreso para el partido de hoy en Chicago, el cual decidirá al campeón de la División Norte de la NFC. El ganador irá a playoffs, y el perdedor quedará eliminado.

El estelar quarterback se perdió su séptimo partido al hilo el domingo pasado en la derrota de su equipo por 38-31 en casa ante Pittsburgh. Entonces Chicago pudo haber amarrado el título divisional, pero el lunes por la noche cayó por paliza de 54-11 ante Filadelfia.

Green Bay está en busca de su tercer cetro al hilo del Norte de la NFC y tendrá a Rodgers por primera vez desde que se fracturó la clavícula el 4 de noviembre en una derrota precisamente ante Chicago (27-20) en el Lambeau Field.

“Estamos hablando del mejor jugador... me siento bien al respecto”, dijo el coach Mike McCarthy.

Aaron tiene 15 pases de touchdown y cuatro intercepciones, así como 2,218 yardas; sus suplentes acumularon ocho envíos de TD, 10 intercepciones y 2,002 yardas.

También tendrá de regreso a uno de sus mejores receptores: Randall Cobb, quien se perdió 10 partidos por una fractura de fíbula.

Quien estará fuera por Green Bay es el linebacker Clay Matthews, por fractura en el pulgar derecho.

Ésa es una buena noticia para el pasador de Osos, Jay Cutler, quien no jugó el primer partido entre ambos equipos por lesión en la ingle. 

Cutler tiene récord de 1-8 contra Empacadores, incluyendo una derrota de 21-14 en el juego de campeonato de la NFC hace tres años, en el que tuvo que salir por una lesión.

El coach de primer año Marc Trestman le dijo a sus jugadores que debían tener “amnesia de la buena” para olvidar la paliza ante Águilas y enfocarse en Empacadores. 

Y es que Green Bay intentará correr el balón ante una defensiva que es la peor de la Liga contra la carrera, permitiendo 161.5 yardas en promedio por encuentro. El novato  Eddie Lacy promedia  96.7 yardas en los últimos tres partidos con cuatro touchdowns.