LEÓN, 24 de diciembre.- Miles de leoneses aclamaron a su equipo tras lograr el título del Apertura 2013. El desfile se postergó una semana, pero la pasión de los fanáticos nunca cesó.

Unas 20 mil personas desfilaron con La Fiera y abarrotaron la plaza principal de León, entre gritos, aplausos, porras, pancartas e incluso bengalas. Era el gusto por un equipo que comenzó su racha hace un año, cuando ascendió a la Primera División del futbol mexicano tras una década de frustrados intentos por volver al máximo circuito.

Al desfile organizado por el gobierno municipal acudió prácticamente toda la plantilla del León, excepto su técnico Gustavo Matosas, al que se le extrañó.

"Matosas, sos un Dios”, rezaba una pancarta. “¡Gracias Matosas!”, destacaba otra. En León existe el temor de que el uruguayo, por alguna desconocida razón, no vuelva.

Alrededor de las 15:30 horas inició el recorrido para beneplácito de todos los que se arremolinaron en la entrada principal del estacionamiento del estadio León. Era tanta la gente, que los guardias de seguridad temían un “portazo”, sobre todo porque a muchos se les impidió ingresar al entrenamiento matutino de su equipo, ya que el ex presidente Vicente Fox, en coordinación con la directiva esmeralda, cobró 200 pesos por entrar, a fin de que la afición participara del sorteo Sé Líder, auspiciado por el mismo Centro Fox. Como sea, el ex panista logró vender mil boletos.

Posteriormente el Fierabús salió del estadio León para incorporarse al boulevard Adolfo López Mateos, agregarse a la calzada de los Héroes y llegar al centro histórico, circulando por las calles de Pedro Moreno, Miguel Alemán y 20 de enero.

Uno de los aficionados le prestó a los jugadores un enorme león fabricado en papel maché y fibras textiles para confeccionar la melena. Pero éstos lo colgaron de un semáforo, poniendo al león de cabeza, y frente a la Catedral Metropolitana de la ciudad.

En el salón del Ayuntamiento se le entregó un reconocimiento a La Fiera por su desempeño deportivo al lograr el sexto título.

La alcaldesa Bárbara Botello salió con el equipo a los balcones de la presidencia municipal, ante miles de personas que cantaron Caminos de Guanajuato acompañando a Nacho González, quien arrebató el micrófono para entonar el que se ha convertido en el himno de la entidad.

Fue una tarde de pasión en la que Nacho González declaró que el León debe pensar en grande y debe ir por el bicampeonato.