CIUDAD DE MÉXICO, 15 de diciembre.-  “A veces el futbol está lleno de injusticias. Pasaron muchos años para que el León volviera a la categoría que se merece. Uno no sabe por qué pasan las cosas, pero este es un club grande y con historia, que tuvo que aprender algo que no dominaba del todo, como jugar en Segunda División, para volver a pelear por el título”. Pocos ex futbolistas como el chileno Edgardo Fuentes, campeón en la temporada 1991-92, hablan con tanto temperamento del pasado y presente de La Fiera.

En aquel equipo de Tita, Marquinho, Benedicto Bravo, Carlos Turrubiates y Guadalupe Castañeda, Fuentes creció como ídolo en la defensa central. Como en una montaña rusa, los Panzas Verdes pasaron de vivir el primer descenso en su historia (1986-87) a bordar la quinta estrella de su escudo bajo las órdenes de Víctor Manuel Vucetich. “Nunca perdimos el hambre de ganar”, dice Fuentes, con una secuencia memorizada del gol de Turrubiates en tiempos extras, el autogol de Aurelio Rivera y la celebración de un Nou Camp pletórico después de vencer al Puebla (2-0).

Aunque hay ciertas distancias entre ambas épocas, el ex zaguero andino nota a la distancia algunas coincidencias entre el equipo que él lideró y el que dirige actualmente Gustavo Matosas.

“Matosas hizo su carrera en la Liga de Ascenso como alguna vez le tocó a Vucetich. Mantuvo una base de jugadores, como lo hicimos nosotros. Hay que esperar un poco, pero el León es favorito por su manera de jugar y lo que muestra en la cancha. Tiene dinámica y buen futbol. La labor que han hecho todos, desde la parte directiva hasta quienes están en la cancha, es totalmente meritoria”, menciona.

Pese a la euforia que se vive en la ciudad por haber sido finalistas, Fuentes tiene muy presente todo lo que tuvo que enfrentar el club tras su segundo descenso (Verano 2002). “El cambio se dio desde que llegó Matosas”, agrega, resaltando los méritos de la Fiera que pueden acabar con el América para lograr el sexto título en la Primera División. “León lo tiene muy claro: es un equipo que no renuncia a su estilo de juego, no se achica y juega de la misma forma aunque sea visitante. En el futbol hay que ganarle a todos para ser campeón, seguramente el América no quería haberlo enfrentado”, concluye.

En el mismo vestidor que Fuentes, estuvo Guadalupe Casteñeda, otro de los emblemas en el esquema de Vucetich para ganar el campeonato. Lupillo es tan frontal como cuando barría a los delanteros desde la lateral derecha, por ello no duda en que la recompensa a tantas desilusiones llegue la noche del domingo en el Azteca.

“Fue un sufrimiento por más de 10 años. Por la trayectoria que el León tuvo antes fue injusto todo lo que le pasó, aunque también uno se gana los golpes que recibe. Había malos manejos hasta que llegó el soporte de Jesús Martínez y Matosas. Este equipo siempre fue grande, se durmió un poco pero por fin despertó”, afirma.

Tras la ventaja asegurada en el juego de ida (2-0), el zacatecano confía en que la desesperación se convierta en un factor en contra de las Águilas: “Seguro están quebrándose la cabeza para saber cómo vencer al Léon. Pero no hay que olvidar que Miguel Herrera tiene mucha experiencia y ante Toluca lo demostró, sabe mover sus piezas y no sólo tiene a un equipo de nombres, sino también con muchas agallas”.