CIUDAD DE MÉXICO, 14 de diciembre.- La noche del 12 de julio de 2010 el brasileño Tiago Splitter cumplió el sueño que todo jugador de basquetbol anhela desde niño: jugar para un equipo de la NBA. En este caso fue con los Spurs de San Antonio.

Más que seguir las costumbres futboleras de su país, Tiago creció tirando canastas en los paredones de Santa Catarina, jugando como delantero mientras otros le contaban las hazañas de Michael Jordan.

Cuando apenas cumplía 15 años y los videojuegos mejoraban las gráficas de antes del año 2000, el rubio, de 2.11  metros de altura, logró debutar en la Liga ACB, de España, con el jersey del Saski Baskonia. El joven comenzó a deleitar con su calidad en el Viejo Continente.

“Crecí ahí y todo mi basquet se desarrolló en ese tiempo”, cuenta Splitter, refiriéndose al historial de ocho campeonatos conseguidos en Europa durante un periodo de cinco años (2005-10). “Es una gran liga. Antes de imaginarse en la NBA, los jóvenes deberían probar suerte en España. El mexicano Gustavo Ayón estuvo por allá y creo que subió mucho su nivel como jugador.”

Cuando habla de México, Tiago muestra respeto y conocimiento de sus basquetbolistas. “Lo que pasa con México es similar a lo que ocurre en Brasil: el crecimiento cada vez es mayor y la globalización del basquet lo hace notar más que antes. Los jugadores mexicanos tienen calidad, hicieron un gran torneo en el FIBA Américas y Ayón tomó un papel muy importante para lograr el campeonato”.

Por más que la duela sea su principal refugio, hay un par de pasiones que rompen la rutina en la vida de Tiago: los juegos de Fantasy (en los que él arma sus propios equipos) y el club de futbol Corinthians “En ningún otro lado pude ser seguidor de algún equipo distinto”, bromea.

Hace algunos meses, la directiva de los Spurs renovó el contrato del delantero brasileño por cuatro años más y 36 millones de dólares. Dice saber que su lugar no está entre los titulares, pero lo ha dejado tranquilo la confianza que el entrenador  Gregg Popovich le ha mostrado desde su llegada al equipo, con el que se ha convertido en uno de los jugadores con mayor rotación por sus cualidades defensivas.

“Queremos hacer una mejor temporada, acabar en segundo lugar nunca es bueno (haciendo referencia a la serie por el título que perdieron los Spurs la campaña pasada ante el Heat). Esperamos mantener el ritmo que llevamos hasta ahora, porque sólo así los rivales nos seguirán teniendo respeto”, agrega.

Cuando habla de ritmo, Tiago da crédito a la marca de San Antonio (17-4) como segundo en el Oeste, detrás de los Blazers de Portland (18-4). En lo individual, sus promedios más altos registran 8.4 puntos por partido  y 6.6 rebotes.

Se muestra feliz de haberse encontrado con una familia en los Spurs, uno de los equipos más dominantes en la última década.

“A veces resulta raro ver a tantos extranjeros en un equipo, pero hay una química muy buena. Nos llevamos muy bien. Sabemos que las malas rachas y los partidos malos siempre aparecerán, pero no descansaremos hasta vernos como campeones”.

Spliter se ha adaptado a la NBA y delante de él está una figura como Duncan, quien culminará entre los mejores delanteros en la historia, con lo que el sudamericano se ha visto beneficiado. A Tiago el futuro no le inquieta a fin de cuentas él sabe que los brasileños están acostumbrados a hacer gambetas.