SAN SEBASTIÁN, 10 de diciembre.- La Real Sociedad se marcha de Europa sin conocer el triunfo tras perder en casa contra el Bayer 04 Leverkusen, que pasa a octavos de final beneficiado por el triunfo del Manchester United en el otro encuentro de grupo ante un Shakhtar Donetsk que va a la Liga Europa.

La presión del Bayer por la obligación de ganar el partido para defender esas opciones pesó de inicio en las piernas de los jugadores alemanes, que sufrieron las acometidas locales durante el primer cuarto de hora.

El conjunto teutón, al igual que en el encuentro de ida, sin embargo no precisa tener la posesión de balón ni muchas ocasiones para hacer daño al rival y en el minuto 13, en su primera oportunidad, Gonzalo Castro llevó el balón a la cruceta a la salida de una falta.

Despertó así un Bayer que quería demostrar que el 0-5 que le endosó el Manchester United en la anterior jornada no fue más que un accidente y demostró su mejor nivel en la parte final del primer tiempo, eso sí sin agobiar en demasía al debutante en la 'Champions' Eñaut Zubikarai.

El balón parado, como ocurrió en el encuentro de ida en Alemania, pasó a convertirse en una tortura para el equipo que prepara Jagoba Arrasate, que volvió a llevarse un susto morrocotudo en un cabezazo de Rolfes casi en la línea de gol donostiarra.

Un disparo duro desde fuera del área de Son y otro de Bender, con dos buenas paradas de Zubikarai, serían los últimos cartuchos gastados por el Bayer en el primer tiempo.

En la segunda parte el Bayer se olvidó de la contención y fue por el partido, avisó Kiessling en el inicio de la reanudación, respondido con un paradón de Zubikarai, y marcó en la siguiente acción Toprak en un saque de esquina mal defendido por los donostiarras.

Hizo mucho daño este gol a la Real que bajó los brazos y pudo encajar un segundo gol en un remate al palo de un Kiessling que estaba en todas las de su equipo.

Griezmann, el mejor de los realistas, tuvo en sus botas en empate en el 64 pero su disparo cruzado salió por centímetros por encima del larguero.

Los vascos buscaban un empate cuyo único valor era ya moral para ellos, descuidaron la defensa y Son tuvo en sus botas una clara ocasión para el 0-2.

Ansotegi, en el descuento, disfrutó de la oportunidad más clara de la Real y mereció el gol en un cabezazo que acarició el poste de Leno.

cmb