SAO PAULO, 10 de diciembre.- El Vasco de Gama, que descendió después del partido interrumpido por la violencia de los espectadores este fin de semana, pedirá al tribunal deportivo nacional que anule el resultado ante el Atlético Paranaense.

Vasco da Gama dijo el martes que merece los tres puntos porque no era seguro seguir jugando después de una trifulca en las tribunas. Si Vasco recibe los puntos, le bastará para evitar su segundo descenso en cinco años.

Vasco, cuatro veces campeón nacional, necesitaba una victoria en el último partido del torneo pero perdió 5-1.

Las autoridades del club alegaron que el árbitro no respetó las regulaciones cuando esperó una hora y 13 minutos para reanudar el partido. Los reglamentos dicen que el tiempo máximo es de 60 minutos.

"El árbitro cometió un error. Tenemos derecho a reclamar nuestros derechos", afirmó el director del club Ercolino de Luca. "No estaban las condiciones dadas para continuar el partido".

El referí interrumpió el partido en la ciudad sureña de Joinville a los 17 minutos cuando cientos de fanáticos del Vasco y del Atlético Paranaense chocaron en las tribunas. Solo había guardias privados entre una y otra hinchada y tomó tiempo hasta que la policía llegó para controlar la situación.

Un helicóptero policial aterrizó en la cancha para transportar a uno de los cuatro heridos durante la lucha, un caso más de violencia entre los espectadores del futbol en la nación que presentará la Copa Mundial el año próximo.

Los dirigentes de Vasco intentaron que el partido no continuara, pero el árbitro consideró que las condiciones estaban dadas después de la larga pausa.

El presidente del tribunal deportivo, Flavio Zveiter, dijo que no es probable que se altere el resultado del partido.

Scolari condena la violencia

El técnico de Brasil, Luis Felipe Scolari, condenó el martes la violencia de los aficionados.

"Fue una tragedia que no debe repetirse", dijo Scolari a la prensa en Fortaleza. "Necesitamos que estos vándalos sean castigados con todo el peso de la ley".

La violencia ocurrió en un estadio que estaba en la lista de posibles centros de entrenamiento para el mundial del 2014. Los fiscales públicos quieren que se cierre el año próximo.

"Fue un caso aislado", afirmó Scolari. "No interferirá con la Copa Mundial".

Un grupo de fanáticos de Vasco difundió una declaración en la que niega toda culpa y asegura haber actuado en defensa propia, afirmación similar a la formulada por partidarios de Atlético Paranaense.

Solo tres de los cientos de fanáticos involucrados en la violencia fueron detenidos.

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