CIUDAD DE MÉXICO, 5 de diciembre.- Ahora que el éxito lo acompaña y que los días amargos sólo forman parte de sus recuerdos, Miguel Layún, a quien se le llegó a culpar de todo lo malo que le sucedía al América, a manera de broma, se fija techos más altos.

Con la base de que en México terminó con las dudas que alguna vez generó, al grado de convertirse en uno de los carrileros más completos de la Liga, que le valió para ser llamado al Tricolor, vuelve a mirar a Europa para sacarse la “espinita” que trae “clavada” y consideró que aún está a tiempo de lograrlo.  

Es una meta que tengo, aún tengo la edad para regresar al Viejo Continente, además de que cuento con el pasaporte comunitario, que eso ayuda mucho, y creo que con el rendimiento que estoy teniendo se puede pensar en volver pronto. Aunque ahora lo más importante es meterme de lleno en lo que es la liguilla, seguir haciendo las cosas bien y trabajar para estar con la Selección en el Mundial. Si lo logro vendrán más opciones”, comentó el americanista.

Aunque reconoció que tiene detalles por mejorar y mucho por aprender de su posición y la labor que desempeña, también se mostró confiado en que sus avances le ayudarán a superar lo hecho en el Atalanta, de la Serie A, con el que pasó de largo en la temporada 2009-10. “A diferencia de la vez que estuve en Italia a como estoy en este momento, seguramente será otra la cara que podría mostrar”, aseguró. 

Ayer trascendió que visores del club inglés Cardiff City se encuentran en México para observar a Layún e incluso a su compañero Raúl Jiménez, aunque no hubo un pronunciamiento oficial al respecto. Pero si logra tener más éxitos con las Águilas y si repite sus actuaciones en Brasil 2014, los rumores pueden convertirse en una realidad. 

Su catapulta es este 2013

El presente año, en especial a partir de mayo, cuando convirtió el penal que amarró el título de las Águilas ante el Cruz Azul, ha sido “muy especial” en la carrera de Layún, pues, afirmó, ha significado un parteaguas, que recordará con agrado el resto de su vida. “Disfruto el poder vivir estos meses tan agradables con tantos logros tanto con el América como con la Selección”, presumió, no sin dejar de recordar que trabajó duro, además de que soportó fuertes críticas, antes de poder lograrlo.

“El trabajo es lo único que te saca adelante en momentos buenos y malos, y en la actualidad continúo esforzándome al máximo para seguir creciendo y para no dejar de mejorar” explicó, para enseguida asegurar que no le guarda rencores a nadie y que sus triunfos no van dirigidos a quienes alguna vez lo juzgaron. 

Uno no tiene que echarle en cara a nadie, a pesar de que haya estado en contra de uno, ni tampoco se vale decirle a los que nos apoyan ‘viste cómo respondí a tu respaldo’. Lo único es dedicárselo a mis padres, a mi esposa y a mi abuelo que me ha cuidado desde el cielo en los momentos difíciles”, precisó.