PUEBLA, 18 de noviembre.- Arturo Elías Ayub y Johanna Slim son los orgullosos padres de Arturo, Johanna y Alejandro, quienes son competidores de futbol en los Juegos de la Amistad. Además de perseguir el balón, los hermanos Elías Slim, también participan en los enfrentamientos de tenis.

Arturo jugó tenis y futbol, Johanna también tenis y futbol, Alejandro tenis, futbol y taekwondo, entonces la verdad los tres son muy deportistas y estoy muy contento con eso”, comentó Elías Ayub.

Su papá es amante de los deportes, algo que sus hijos han heredado, el más pequeño de sus hijos, Alejandro, además de las dos disciplinas anteriores es taekwondoín, deporte en el cual, el sábado ganó la medalla de plata. En el futbol, anotó cuatro goles en la victoria del Instituto Irlandés, de la Ciudad de México, ante el Cumbres Bosques, de la misma ciudad.

“Estoy muy contento, el puro hecho de ver a los chavos competir y poder estar con ellos y compartir todo esto la verdad es que es padrísimo”, dijo Elías Ayub.

“Gracias a Dios mis tres hijos son súper deportistas, yo creo que inculcarle a los chavos el deporte es algo que vale la pena por todos los valores que te da y prefiero verlos en la cancha de tenis, en el taekwondo a verlos haciendo cosas que no quieres que hagan”, agregó el padre de los tres competidores.

Sin llegar a practicar algún deporte como profesional, Elías Ayub aseguró que desde niño gusta de practicar el deporte, lo que ha sabido enseñarle a sus hijos y hasta a su misma esposa, quien ha sido motivada al gusto deportivo de su esposo e hijos.

“Yo sí era muy deportista, a mí me gustaba muchísimo,
Johanna era la única en la casa que no hacía deporte, entonces ya la convertimos entre todos.”

A pesar de ser ahora parte de la directiva de los Tuzos del Pachuca y de los Panzas Verdes del León, el orgulloso padre aceptó que sus hijos siguen teniendo amor por una camiseta en especial.

“La verdad es que los tres son aficionados a los Pumas, los tres siguen siendo Pumas hoy, que eso ya es decir, pero les entusiasma mucho también el Pachuca y el León por la forma que está jugando, tan bonito”, aseguró.

Finalmente, el asiduo visitante con su familia al evento deportivo que año con año es organizado por los Legionarios de Cristo, explicó las razones por las que él y su familia asisten a dichas competencias.

“Lo que vale la pena de todo esto son los valores que te deja el torneo. Les ha ido bien a mis hijos y son chavos muy deportistas y gracias a Dios triunfadores, pero lo que más me importa a mí es la convivencia, los valores, el respeto por sus compañeros, el respeto por el equipo contrario, por el rival.

“Todo eso es lo que vale la pena, además de la convivencia familiar, este torneo es algo que ahorita platicaba con uno de los Padres, es algo que de verdad vale mucho la pena”, concluyó el padre del campeón.