CIUDAD DE MÉXICO, 27 de octubre.- Dos de las franquicias más populares en México tendrán un duelo que está lejos de representar a aquellos equipos que en los años 70 hicieron del Acereros-Raiders un choque que llegó a tener cinco ediciones en playoffs en temporadas consecutivas.

Ahora, Pittsburgh y Oakland, ambos con marca de 2-4, pelean por no tener una temporada perdedora con jugadores poco conocidos aún por los mismos aficionados de ambos equipos.

Hace cuatro décadas todos conocían a los jugadores de uno y otro conjunto. De los más recordados por Raiders, dirigidos por John Madden, están los pasadores Ken Stabler y Jim Punklett, los corredores Marcus Allen, Marv Hubbard y Mark Van Eeghen, los receptores Fred Biletnikoff, Todd Christensen y Dave Casper, o los defensivos como Willie Brown, Jack Tatum o Howie Long.

Mientras que los aficionados de Acereros añoran las épocas de Chuck Noll y su quarterback Terry Bradshaw, los corredores Franco Harris y Rocky Bleier, los receptores Lynn Swan y John Stallworth, y jugadores de la original Cortina de Acero, como Joe Greene, Jack Ham, L.C. Greenwood o Mel Blount.

El coach de Raiders, Dennis Allen, se convirtió en el decimoctavo coach de la franquicia en enero de 2012, y el pasador Terrelle Pryor está en su tercer año en la NFL, dos nombres que sólo algunos fanáticos de los Malosos conocen.

En contraparte, su corredor es de los más queridos por los de negro y plata, Darren McFadden, uno de los pocos jugadores que se salvan de la quema, al igual que el receptor Denarius Moore, aunque el otro receptor, Rod Streater, así como el ala cerrada Jeron Mastrud, son poco nombrados, junto con los defensivos como Jason Hunter, Pat Sims, Nick Roach, aunque regresó uno de sus mejores elementos históricos, el safety Charles Woodson.

Con Pittsburgh no hay fanático que no aprecie lo que Ben Roethlisberger ha hecho por el equipo, con dos anillos de Super Bowl y sacrificando semana a semana el físico debido a una muy mala línea ofensiva.

Pero pocos ubican al novato corredor Le’Veon Bell, seleccionado en segunda ronda (48 global); ante la salida del estelar Mike Wallace, los receptores Antonio Brown y Emmanuel Sanders aún están por dar acaso el do de pecho. A la defensa Troy Polamalu, Brett Keisel y LaMarr Woodley son jugadores de suma importancia en años recientes, pero el resto está lejos del reconocimiento popular.

Las dinastías de Raiders y Acereros provocaron una de las rivalidades más enconadas de la NFL gracias a sus cinco partidos en años consecutivos en postemporada.

En el juego divisional de 1972, Pittsburgh logró su primera victoria en playoffs gracias a la jugada considerada como la más famosa en la historia de la NFL, cuando Franco Harris realizó la Recepción Inmaculada, que le dio la victoria a Acereros 13-7 en los segundos finales.

Para 1973, Raiders obtuvo su revancha al dejar fuera en la misma instancia a Acereros al vencer por 33-14.

En 1974, en Oakland, Pittsburgh obtuvo su primer boleto a un Super Bowl al derrotar a Raiders 24-13 en el Juego de Campeonato de la AFC.

En 1975 Acereros ligó su segunda aparición en el duelo por el título de la liga, al derrotar a Oakland 16-10 también en la final de la AFC. Y en el quinto en fila, en 1976, Oakland venció a Pittsburgh 24-7 en Juego de Campeonato.

Se reencontraron en playoffs hasta 1983, cuando Raiders, ya de Los Ángeles, derrotó a Acereros 38-10 en Juego Divisional.