CIUDAD DE MÉXICO, 13 de marzo.- El Milán cayó rendido en el césped del Camp Nou, superado por la astucia del Barcelona, y desaprovechó la oportunidad de alcanzar los cuartos de final de la Champions League. Los blaugranas se repusieron de la derrota en San Siro (2-0) y remontaron el marcador con un doblete del argentino Lionel Messi y los tantos de David Villa y Jordi Alba para llegar a la siguiente ronda, en la que podrían encontrarse con el Real Madrid.
El Barça tuvo un inicio agresivo y no escondió su deseo de lograr pronto un primer tanto, que además de mantener la esperanza en la eliminatoria, le diera la tranquilidad para manejar el desarrollo del juego.
Messi abrió la cuenta apenas al minuto cinco tras una combinación con Xavi Hernández, que le abrió un hueco frente al arco para rematar potente desde fuera del área y superar los esfuerzos del guardameta Christian Abbiati.
Los blaugranas golpeaban primero mientras al cuadro italiano, adormilado y sin ideas claras, le costó levantarse. Los rossineri se acercaron con un débil remate de El Shaarawy, instantes después del 1-0, que acabó en las manos del portero catalán Víctor Valdés.
Xavi e Iniesta se encargaron de que al Milán le durara poco el balón controlado. Mexes y Zapata se multiplicaron achicando balones desde el eje de la zaga e, incluso, El Shaarawy tuvo que ayudar con labores defensivas junto a Constant para tapar las escapadas de Dani Alves.
Al 39’, Iniesta robó un balón para asistir a Messi, quien envió un disparo raso para marcar el 2-0 y dejar tendido el ánimo de su rival. Con el global igualado, el Barça se fue al descanso siendo superior en el primer lapso.
Los rossoneri salieron con mayor ambición tras la reanudación del partido y lo pagaron caro, ya que los dirigidos por Jordi Roura encontraron campo libre para acercarse a la portería de Abbiati.
Una pérdida de balón de los visitantes, al 55’, producida por el asedio del argentino Javier Mascherano, acabó en el dominio de Xavi y éste envió un pase preciso para que Villa definiera el tercero. Aún quedaban 35 minutos para el final del partido y aunque un gol clasificaba al conjunto italiano, el Milán parecía herido de muerte.
Los locales le dieron entonces pausa a su circulación y dejaron que su rival tomara vida en los últimos 10 minutos luego del ingreso del ex azulgrana Bojan y Robinho, que revitalizaron el ataque visitante.
No obstante, la tensión se diluyó cuando Jordi Alba, en tiempo añadido, sentenció un contragolpe del Barça y selló el pase a los cuartos de final.
