Los diez años de Damián Álvarez en México
El argentino nacionalizado mexicano enfrenta hoy al Morelia, equipo con el que llegó al país hace una década

CIUDAD DE MÉXICO, 2 de marzo.- En enero pasado el argentino Damián Álvarez (1979) cumplió una década en el futbol mexicano y el año pasado fue convocado al Tricolor. Llegó a Monarcas Morelia, equipo que hoy enfrenta con la camiseta de Tigres, único invicto del torneo y líder del mismo con 20 puntos de 24 posibles. Desde siempre supo que lo suyo sería la pelota.
“Lo único que quería era jugar al futbol y el tiempo que tenía libre lo iba a jugar a con mis amigos”, señala Álvarez a Excélsior. “Mi relación con el futbol empezó a los cinco años.”
¿Extraña Buenos Aires?
Extraño compartir momentos. Cada vez que tengo la oportunidad de ir con mi familia, uno se olvida completamente de lo que hace, pero yo ya opté estar lejos de Argentina; mi vida es acá como familia. Se añoran muchas cosas... amigos, familia.
Usted ya cumplió diez años en México...
Se me hace como que diez años pasaron muy rápido (risas). Fueron diez años muy bien vividos, donde en cada ciudad y club que me tocó estar, saqué lo mejor de mí, lo mejor de la ciudad; me he brindado al máximo en cada uno de los partidos y entrenamientos. Estos diez años los he disfrutado mucho y con cosas importantes, logros deportivos que marcan a cualquier jugador y pienso que me ha ido mejor de lo que esperaba desde el primer día que llegué a México. En un análisis puedo decir que fueron más cosas positivas las que me pasaron.
Llegó a Morelia y usted brilla.
Sí, cuando llegué a Morelia yo lo único que quería era jugar, no había otra cosa en la que yo pensaba. Vine con mucha ilusión, mucha motivación para sacar todo esto que yo traía. En River Plate jugué, pero a veces no tenía muchos minutos. Me di a conocer, pero no era lo que yo esperaba, y en Morelia me reencontré con lo que yo sabía que podía hacer como futbolista; fue bueno tomar esa decisión.
Y ahora, en Tigres, usted está jugando muy bien...
El equipo ha entendido que siempre la fuerza más importante para conseguir cosas es que el conjunto sea la prioridad número uno. Tigres está para que sus jugadores se brinden al máximo por el equipo, no para satisfacer ningún ego personal, eso lo tenemos bien en claro. Tigres se ha hecho un equipo fuerte, no se siente mejor que todos, así que en ese sentido nunca vamos a pecar de soberbios, siempre vamos a tratar de dar lo máximo. Ojalá que los resultados se sigan dando y que podamos jugar cada vez mejor.
¿Emanuel Villa es el delantero que necesita Tigres?
Emanuel es un delantero que cualquier equipo quisiera tener. En todos los equipos que estuvo hizo goles. Nosotros tuvimos un goleador como Mancilla que hizo todo lo posible y parte del logro de Tigres fue por Héctor, fue un goleador que se adaptó muy bien al equipo. Pasó el tiempo y se encontró en Emanuel un jugador que tiene esa cuota de gol que le da tranquilidad a cualquier plantel. En ese sentido tuvimos suerte.
¿Cómo es trabajar con Ricardo Ferretti?
Ante todo impone la disciplina deportiva y la base para jugar futbol. Cuando uno escucha hablar al Tuca, escucharlo bien, no solo oírlo, sabe que lo único que te pide es lo fácil. A veces para los jugadores de futbol lo más difícil es hacer las cosas fáciles, y Tuca siempre tiene como prioridad la base del futbol y la disciplina.
¿Ferretti marca su territorio?
Dentro de la cancha tiene una predisposición que él es el que arma el equipo, que es el que manda, que tiene sus ideas muy claras de cómo quiere que juegue el equipo y nosotros tenemos todo el talento como para hacerlo como él quiere. Fuera de la cancha somos seres humanos que nos tendemos la mano en un montón de aspectos. Tenemos una relación muy fluida, de mucha comunicación y mucho apego. Muchos no conocen por fuera al Tuca, pero de verdad es una persona que está en todos los detalles, tanto futbolísticos como humanos.
Tigres está jugando por nota. Los resultados están a la vista...
Sabemos que somos un equipo competitivo que tiene buen plantel y que hay buenos jugadores, pero los partidos hay que jugarlos siempre. Nosotros no nos vamos a marear porque el equipo esté en el primer lugar; estemos invictos, a veces lo que hace la diferencia es el trabajo día a día, no relajarse. Simplemente pienso que estamos jugando bien al futbol, por momentos mejor que otros, y tenemos que seguir de esta manera.
¿Qué me dice de su experiencia en la selección mexicana?
Ya ha pasado un año de aquella convocatoria que tuve. Fue una convocatoria y fueron poquitos minutos los que jugué, no creo que tenga tanto para alimentar esta información, pero es una página que está abierta, depende de mí seguir escribiéndola y depende de otras personas también que pueda tener la oportunidad, no más que eso. Está abierta la página en la selección. Ojalá que no se acabe la tinta.