Muac: muestran un detrás de cámaras del diseño

En Ronan y Erwan Bouroullec: Álbum, los hermanos franceses exhiben su proceso de investigación y de experimentación

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Crean una relación compleja entre texturas, línea y color.
Crean una relación compleja entre texturas, línea y color.
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Son 435 dibujos y 520 imágenes, entre bocetos y cuadernos de trabajo.
Son 435 dibujos y 520 imágenes, entre bocetos y cuadernos de trabajo.
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Para ellos, los trazos en papel rebasan su función de boceto, cuenta Ronan.
Para ellos, los trazos en papel rebasan su función de boceto, cuenta Ronan.
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CIUDAD DE MÉXICO, 19 de marzo.- Dibujar para encontrar libertad, para materializar sueños, para expresar emociones, para indagar entornos, para reinventar ambientes, para diseñar, es la premisa de los hermanos Ronan y Erwan Bouroullec (Francia, 1971 y 1976), diseñadores que encuentran en el dibujo un lenguaje para ubicarse en su propio entorno.

“Es una forma de encontrar exactamente lo que uno quiere”, señala Ronan Bourollec de la acción de dibujar que aun en tiempos de tecnología y herramientas digitales, prefiere hacerlo a lápiz, lo mismo para bocetos de su colección de objetos y mobiliario, que en un ejercicio de introspección.

Pero la devoción de los hermanos Bouroullec al dibujo no se debe sólo a su profesión como diseñadores sino a que éste sirve de guía en el proceso de creación, tal como se puede apreciar en la exposición Ronan y Erwan Bouroullec: Álbum, que se inaugura de manera oficial el próximo jueves en el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC).

La primera exhibición de diseño en el recinto está integrada por 435 dibujos y 520 imágenes, entre bocetos, cuadernos de trabajo y algunas piezas de mobiliario desplegadas en las salas del museo universitario, con las que más allá de ofrecer una retrospectiva lineal de su trayectoria, presentan un “detrás de cámaras” de su producción.

Si bien pareciera obvio que siendo diseñadores usen el dibujo como herramienta principal, en el caso de los hermanos Bouroullec los trazos en papel rebasan su función de boceto para convertirse en una obra por sí misma.

“Hay dos tipos de dibujo en esta exhibición. Uno es el que define el proceso de construcción de un diseño, y otro es el que no se supone que tiene ser un objeto, es más bien de la disciplina de dibujar”, explica Ronan en entrevista telefónica.

Son los mismos trazos pero que se pueden mirar de dos formas, precisa. Cuando se trata del dibujo previo a una pieza material es casi un proceso científico en que los diseñadores trabajan a partir del ensayo y el error; en este caso los trazos a mano son experimentos de lo que será el producto final.

Aquí su función es exclusiva de un boceto, y en este sentido, al exhibirse convierten el museo en una suerte de laboratorio de experimentación.

En cambio cuando el dibujo se mira como una obra en sí misma adquiere un valor propio, con trazos finos, sombreados, a color y con un efecto naif; que en conjunto constituyen un mundo de formas únicas.

En ambos casos, el dibujo consigue perseverar en papel las ideas espontáneas y desarrollar un lenguaje individual de formas propias de iconografía de los hermanos Bouroullec, que también han expuesto en el Centre Pompidou y en el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles.

“En la exposición se ve el proceso de nuestra investigación, no es una exhibición de diseño sino sobre la investigación que hacemos, nunca estamos satisfechos y tratamos de hacernos preguntas para no repetir, para inventar cosas nuevas”, agrega quien junto con su hermano recibió el premio German Design Award (2012) y el Dinamarca y

el Red Dot Award (2008).

La muestra, que se presentó primero en Vitra Design Museum, en Alemania en 2012, evidencia el proceso complejo de los diseñadores, los procesos de producción, las técnicas y herramientas de creación y, sobre todo, los múltiples usos del dibujo en sus piezas.

Formulan a través de sus piezas una relación compleja entre la materia, las texturas, la línea y el color, así como entre los procesos industriales y artesanales de fabricación.

El recorrido curatorial proyectado por los Bouroullec, incluye estudios formales, dibujos y bocetos originales que muestran las etapas del proceso hasta llegar al diseño definitivo, en un ejercicio de comparación de las formas reales con las que provoca su curiosidad.

A ello responde que para Ronan Bouroullec el diseño sea una disciplina que gira entorno a la pregunta de qué es un objeto y qué impacto tiene en el entorno. Pues el trabajo de los hermanos Bouroullec también interroga la manera en que los objetos ocupan el espacio generando microarquitecturas.

“Para mí un diseñador es como un buen actor capaz de hacer diferentes personajes con características diferentes, la idea es entender los elementos que hacen un objeto posible”, concluye.

Activará el acervo propio

Convocar a público universitario, establecer redes de cooperación con otras instituciones y activar la colección permanente son los primeros aspectos que

Cuauhtémoc Medina atenderá como curador en jefe del Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC).

Y antes de proponer un proyecto expositivo dará continuidad al programa actual, pues afirma que es la forma de explotar el potencial de museo que se ha convertido en uno de los principales escenarios del arte contemporáneo en la Ciudad de México.

“Un curador general tiene a su cargo pensar la programación y la coordinación de los cuerpos curatoriales de la colección, pero una de sus principales funciones es ayudar a desarrollar institucionalmente un museo, y el MUAC tiene tanto una locación como una dimensión que le permiten hacer proyectos ambiciosos.”

El también curador de la Bienal Manifesta 9, en Bélgica, y del Pabellón de México en la Bienal de Arte de Venecia 2009 detalló que uno de los aspectos que le interesa abordar es la colección permanente del museo a fin de producir conocimiento adquirible didácticamente por el asistente.

Aseguró que no es un déficit único del MUAC sino de los museos a nivel global en los que poco se trabaja con los acervos: “Es un campo que estoy interesado en explorar y hay mucho por trabajar”, dijo al afirmar que dejará su rol como crítico de arte en medios de comunicación, pues no concuerda con la función de un curador institucional.

Medina también buscará que los estudiantes universitarios acudan al museo, pues consideró que si bien el recinto tiene una afluencia rica en visitantes de estos pocos son de la universidad. También tratará de fortalecer la relación del recinto con instituciones de la misma UNAM y de otros perfiles, pues el investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM consideró que una de las cualidades del museo es su estructura de trabajo y producción ligada con la academia; lo que igual dará continuidad.

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