CARACAS, 17 de marzo.- El presidente encargado Nicolás Maduro y el líder opositor Henrique Capriles lanzaron ayer diversas alertas de cara a “una campaña sucia” para las elecciones presidenciales en Venezuela el 14 de abril, en la que serán los principales candidatos para suceder al fallecido mandatario Hugo Chávez (1999-2013).
Capriles dijo que si algo le sucediera será responsabilidad de Maduro, quien a su vez advirtió que “se viene una campaña sucia” y que “la oligarquía” tiene el plan de “destruir” al gobierno para que no pueda continuar “la revolución” que inició Chávez.
“De cualquier cosa que nos ocurra hago responsable a Nicolás Maduro Moros, así lo denuncio al país y al mundo”, dijo el candidato de la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD).
Capriles señaló en Twitter que fue cerrado el aeropuerto de La Fría, en el estado de Táchira, fronterizo con Colombia “para evitar que lleguemos”.
El opositor explicó que su gira nacional empezaría con una visita a la iglesia del Santo Cristo de la Grita en Táchira, estado que desde diciembre es gobernado por el oficialista José Vielma Mora, un ex compañero de armas de Chávez.
Maduro advirtió en los últimos días sobre supuestos planes de la “ultraderecha” para atentar contra Capriles. A su vez, el líder de la oposición dijo que no inscribió personalmente su candidatura el lunes en el Consejo Nacional Electoral (CNE) debido a que tenía información de una supuesta emboscada en su contra.
La campaña electoral comenzará de manera oficial el 2 de abril. De todos modos, ambos candidatos realizan sus primeros movimientos desde hace varios días con actos y conferencias de prensa.
En este sentido, la oposición acudió al CNE para denunciar una cadena nacional emitida en la noche del viernes en la que se repitió una transmisión del 8 de diciembre, cuando Chávez llamó a votar por Maduro, quien hoy pidió “respetar al árbitro electoral que ha fijado reglas de juego”.
El jefe de campaña opositor, Henri Falcón, exhortó al gobierno a “jugar limpio, con las herramientas de la democracia”.
Maduro encabezó un encuentro de las misiones sociales en honor a la memoria de Chávez en el Teatro Catia, en el oeste de Caracas. A los pocos minutos de comenzado el acto, la gente que colmó la sala empezó a cantar: “Cadena, cadena, cadena”. Pocos segundos después, pasó a ser transmitido en cadena nacional.
“Alerto a nuestro pueblo: la oligarquía, en su obsesión por destruir la revolución bolivariana que nuestro comandante Chávez construyó, ahora tiene un objetivo: destruirnos a nosotros para que no podamos cumplir el juramento de ser leales y fieles, y continuar esta revolución para seguir protegiendo a nuestro pueblo”, dijo.
A su vez, Maduro prometió mantener las misiones sociales las que consideró deben ser “perfeccionadas, pulidas y profundizadas”. Se trata de una de las principales banderas chavistas, cuyo objetivo es enfrentar la desigualdad social.
