La secretaria de Salud admite insuficiencia contra males renales

Advierte que 9 millones de personas padecen esta enfermedad y debido a los altos costos pocos tienen acceso a los tratamientos

CIUDAD DE MÉXICO, 15 de marzo.- Los esfuerzos para incrementar los trasplantes renales, que son la mejor alternativa para  enfrentar la insuficiencia renal crónica —pues son diez veces más exitosos que cualquier otro tratamiento—, han sido insuficientes, reconoció la secretaria de Salud, Mercedes Juan López.

En México, nueve millones de personas padecen enfermedad renal, y 129 mil ya requieren un tratamiento sustitutivo de la función de sus riñones.

El problema es que por los altos costos de los tratamientos no todos los enfermos tienen garantizada la atención médica, pues si la diálisis y hemodiálisis se incorporaran al Seguro Popular se requerirían nueve mil 100 millones de pesos al año, más de 90% del total del dinero del Fondo de Gastos Catastróficos, con el que se pagan, por ejemplo, diversos tipos de cánceres. Un total de nueve mil 276 personas en nuestro país esperan un riñón, de acuerdo con datos del Centro Nacional de Trasplantes.

“Sabemos que todos los esfuerzos han sido insuficientes, no siempre es suficiente la donación de una persona, sino además el manejo y el tratamiento de inmunosupresores”, admitió la doctora Juan López.

En este contexto, en el marco del Día Mundial del Riñón, autoridades de la Secretaría de Salud y organizaciones de la sociedad civil llegaron al consenso de que el reto en este tema es ofrecer a los pacientes con insuficiencia renal opciones terapéuticas adecuadas y de calidad.

Por un lado, Adriana Castro de Alverde, presidenta y fundadora de Asociación ALE, reconoció que si bien el sistema de salud ha dado pasos importantes, como la incorporación al Seguro Popular del trasplante renal para menores de edad, aún falta desarrollar modelos costo-efectivos que permitan cobertura a todos los pacientes con enfermedad renal crónica.

Mientras, consciente de que es un hecho que las enfermedades renales evolucionan de manera silenciosa y cuando éstas se manifiestan, por lo general, el daño es grave e irreversible, Mercedes Juan López reconoció que el manejo de los pacientes representa uno de los mayores retos para el sistema de salud, entre otros aspectos por el costo del tratamiento sustitutivo de la función renal que es muy elevado.

Ante ello, planteó que si bien lograr que se paguen los trasplantes a los menores de 18 años no es suficiente, es un primer paso.

“La insuficiencia renal es muy costosa, pero se ha dado un paso en cuanto a que ya todas las personas menores de 18 años que tienen necesidad de un trasplante renal ya está cubierto por el Seguro Popular y estamos dando pasos para que también se les paguen los inmunosupresores a estos niños”, adelantó.

Aunque actualmente se cuenta con un presupuesto de 183 millones de pesos para hacer los trasplantes a los menores de edad no se incluye la inmunosupresión, necesaria para evitar el rechazo del riñón y que cuesta alrededor de seis mil pesos al mes.

Sólo el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) atiende a 50 mil pacientes con daño renal terminal, 72% están tratados con diálisis y 28% con hemodiálisis. Y del total 30% son candidatos a trasplantes.

Como causa de internamiento en el Instituto esta enfermedad ocupa el primer lugar y en costos el manejo de pacientes con falla renal consume 7.2% del presupuesto total de la institución destinado a gasto en salud.

Al tomar en cuenta que la principal causa de insuficiencia renal crónica en el adulto es la diabetes, que ha sido diagnosticada en 6.4 millones de mexicanos, autoridades y la sociedad civil también coincidieron en la necesidad de trabajar en el desarrollo de políticas enfocadas a la prevención y al diagnóstico oportuno del padecimiento.

“Estamos muy conscientes de que lo que tenemos que hacer es trabajar en la prevención de las enfermedades crónicas no transmisibles, de lo contrario no va a haber recursos que alcancen para atender a todas las enfermedades. Si no trabajamos en la prevención intensamente, no vamos a poder lograr que los recursos, por muchos recursos que haya, por mucha mejoría que haya habido con el Seguro Popular, no va a alcanzar nunca el dinero”, advirtió la secretaria Mercedes Juan López.

Evalúan dar clases contra la obesidad

Las secretarías de Salud y Educación Pública trabajan en el establecimiento de una materia de salud para los infantes en la que se les enseñe, entre otras cosas, cómo evitar el consumo excesivo de alimentos con alto contenido calórico, pero bajo valor nutricional.

De acuerdo con la secretaria de Salud, Mercedes Juan López, “se está viendo con el secretario de Educación, Emilio Chuayffet, la mejor manera para fomentar en los niños hábitos de vida saludable”.

“La decisión la toma la persona, qué debe comer o qué no debe comer, pero a los niños hay que enseñarlos, precisamente por eso estamos buscando llevar a cabo una materia de salud dentro de la primaria, para que los niños tengan conciencia y se informen del daño que les puede producir el exceso de alimento de este tipo”, indicó.

Bajo el argumento de que en los niños es en donde más se tiene que trabajar en la prevención para evitar que haya cifras tan alarmantes de enfermedades crónicas, la titular de Salud agregó que se revisan junto con la SEP  diversas estrategias, entre ellas, los lineamientos para la venta de alimentos y bebidas en las escuelas, con el objetivo de hacerlos más eficaces.

“Estamos viendo con la Secretaría de Educación Pública, con el secretario Chuayffet, cómo tener realmente una materia de salud para nuestros niños para lograr evitar estas actitudes, de comer alimentos en exceso, que pueden ser dañinos con gran contenido calórico, pero con poco contenido nutricional; en el etiquetado también de los alimentos, en los cambios de vida en cuanto actividad física, en fin, en estas cosas que todos sabemos que existen y que hay que hacer, pero que en la realidad muchos no lo hacemos”, detalló.

En el marco del Día Mundial del Riñón, la encargada de la política de salud en el país, sin embargo rechazó pronunciarse sobre la propuesta de poner un impuesto al refresco, pese a que investigadores del propio Instituto Nacional de Salud Pública han dicho que es un prioridad de política pública para combatir la epidemia de sobrepeso y obesidad en el país.

“Lo más importante en que insisto es trabajar en la conciencia para la prevención de este tipo de problemas, si se le pone un impuesto al refresco posiblemente sí se disminuya, también se le puso un impuesto al tabaco y, sin embargo, hay gente que sigue fumando; yo creo que es la educación para la salud el que uno como persona tenga conciencia de lo que le afecta a su salud, porque usted no puede obligar a nadie a evitar que tome un refresco, por ejemplo”, atajó.

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