CIUDAD DE MÉXICO, 15 de marzo.- No fue el San Luis un equipo que marcara época en años pasados por su gen ganador, acaso brilló peleando el ascenso a Primera División con planteles repletos de futbolistas experimentados. Sus virtudes, no obstante, radicaban en la lealtad rendida por la gente de su región; disputar un partido en el estadio Alfonso Lastras tenía un peso distinto por aquella cercanía, entre el césped y las tribunas, que hacía notar las voces de sus aficionados.
Las causas de que la realidad sea distinta en el torneo actual continúan dispersas: entre repetidos ajustes de directiva, hombres de corto alcance futbolístico y la falta de un líder habituado al entorno del club, el alma del San Luis se perdió. Hoy, el desánimo es compartido en territorio potosino por quienes, a pesar de haber vivido una final en el máximo circuito (Clausura 2006), ven colapsar el trayecto de su equipo hacia un nuevo descenso.
Después de tres torneos (Clausura 2012, Apertura 2012 y Clausura 2013), los Reales, que antes se llamaron Gladiadores y Tuneros, acumulan sólo seis triunfos en 44 encuentros. Desde entonces, tras la reciente salida de Carlos María Morales, siete técnicos han tomado el mando del banquillo (Sergio Bueno, René Isidoro García, José Luis Trejo, Alex Aguinaga, Eduardo Fentanes, Morales y el interino Gerardo Silva).
Los potosinos son el único cuadro que no ha ganado luego de diez fechas (ocho derrotas y dos empates); además de que en casa, donde sus seguidores solían saturar los sectores populares, no ganan desde el 22 de septiembre de 2012. El San Luis echa raíces en la parte baja de la clasificación general con la peor defensiva (20 goles en contra) y la presión de ubicarse a sólo seis puntos del Querétaro, en la lucha por la permanencia.
Lejos quedó el periodo en el que los potosinos pelearon por trascender internacionalmente al disputar la Copa Sudamericana (2008) y Libertadores (2009 y 2010). Ahora, aun cuando los reflectores apuntaban en la parte inicial a un factible descenso del Atlas o una vertiginosa caída del Querétaro, los potosinos cambiaron los planes y no encuentran la forma de solventar su hundimiento.
Tras la llegada de Sergio Bueno (despedido del Querétaro) a la dirección deportiva del club, las dudas se engrandecen en el entorno. Recién dejó Carlos María Morales el cargo de técnico, orillado por la falta de resultados positivos pero también por ciertas diferencias con el dirigente potosino, quien trató de asesorar al Tanque durante su gestión. Sin viveza y un estadio al que en la fecha anterior los fieles de Tigres hicieron suyo, el San Luis parece condenado a los efectos de su inestabilidad interna.
