El Tren Olivo recobrará brillo, abren visita virtual

El convoy presidencial de 1927 a 1960, detenido hace décadas en el Museo Tecnológico, será restaurado por Union Pacific

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86 años tiene que el tren fue comprado por Plutarco Elías Calles. 53 años han pasado desde que un Presidente lo utilizó por última vez
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CIUDAD DE MÉXICO, 15 de marzo.- El 15 de septiembre de 1960, Adolfo López Mateos viajó en tren a Dolores Hidalgo, Guanajuato, para festejar el 150 aniversario de la Independencia de México. Aquél sería el último recorrido que el Tren Olivo realizó como transporte presidencial,  López Mateos ya no quiso regresar en el convoy que había sido comprado en 1927 por Plutarco Elías Calles y ordenó su desmantelamiento.

Cuentan las crónicas que los cinco vagones que integraban el tren fueron enviados a Aguascalientes, donde serían desarmados. Ahí, tres de sus antiguos operarios –el maquinista, el auditor y el mecánico– engancharon tres vagones y se los robaron para llevarlos a Mérida, luego los trasladarían a Campeche, donde los mantuvieron hasta que confesaron su hurto a Luis Echeverría.

“Los medios lo llamaron ‘El secuestro del tren presidencial’. Llegaron una noche, lo cubrieron y lo engancharon a un tren de carga, se lo llevaron y a nadie le interesó”, recuerda María Puente, quien ha estado a cargo del transporte desde hace 40 años en el Museo Tecnológico (Mutec) de la Comisión Federal de Electricidad, en Chapultepec, donde se conserva desde 1974. “Cuando le dijeron al presidente, Echeverría pidió que lo trajeran a la Ciudad de México”, agrega.

Aquellos tres vagones del Tren Olivo, transporte que fue considerado, junto al del Papa, uno de los más lujosos del mundo, serán restaurados en su exterior a partir de los últimos días de marzo, tras un convenio con la empresa ferroviaria Union Pacific. El trabajo incluye un diagnóstico e inventario del interior, así como el repintado, impermeabilización y la sustitución de las ventanas de madera, entre otros detalles, dio a conocer  Laura Espino Rubio, directora del Mutec.

“Se le hicieron trabajos de mantenimiento ya hace algunos años y es importante que no haya, sobre todo, problemas de agua; hay que cambiar parte de la ventanería, que es de madera, se va  a revisar y hacer el diagnóstico para que el tren esté en perfectas condiciones. Sabremos si está bien sostenido o inclinado hacia algún lado y tratar de hacer una conservación en ese respecto”, señala.

Desde hace más de 20 años, los vagones del Tren Olivo están cerrados al público. “Cuando llegó al museo las autoridades estaban tan emocionadas que lo tuvieron abierto a todo público, era una verdadera romería y comenzaron a robarse objetos, comenzó la devastación, a rayar las maderas, nos tocó ver gente haciendo grafitis, otra persona arrancó partes de madera”, recuerda Puente. Por ello se decidió cerrarlo.

La posibilidad de apreciarlo nuevamente por su interior ha sido solucionada a través de un nuevo servicio electrónico que ofrece el museo a través de su página de internet: se trata de la visita virtual por el Tren Olivo, que puede apreciarse en www.cfe.gob.mx/mutec/es/Pages/Home.aspx

El paseo ofrece vistas de 360 grados por los principales espacios de cada vagón que aún conservan sus  ventanas con cortinas de terciopelo, acabados de madera tallada, sillones de cuero azul, una oficina postal y de telégrafos, su cocina importada de Estados Unidos, aire acondicionado y un comedor con vajilla de plata para 14 personas.

Puente agrega que el tren fue comprado a la casa Pullman de Chicago, a la que se pagaron 375 mil dólares. “El nombre lo adquiere del pueblo a partir de su color, la gente al verlo pasar y de manera muy despectiva decía: ‘ahí va El Olivo’. Causó mucho impacto la llegada del tren, México acaba de pasar por una etapa revolucionaria y era muy ostentoso, de hecho se le conocía como el tren palacio, hubo marchas y muchas protestas, incluso a Cárdenas se le pidió que dejara de utilizar el tren”.

En el interior de El Olivo se firmaron actas, acuerdos, decretos; también fue utilizado como furgón fúnebre, cuando en 1928 fue asesinado Álvaro Obregón. La restauración de los vagones 1, 2 y 5, que conserva el Mutec, contará con la supervisión de la Coordinación Nacional de Patrimonio Ferrocarrilero del Conaculta y se espera que termine en mayo.

“Union Pacific va a proporcionar el recurso para pagar a los especialistas que van a realizar la restauración, conjuntamente con nosotros. Vamos a hacer una exposición del tren en su pasado, cómo estaba y lo que se va hacer; será una pequeña exposición in situ que montaremos en la réplica de una estación del tren que tenemos en el museo”, agregó la directora del Mutec.

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