CIUDAD DE MÉXICO, 14 de marzo.- El aseguramiento del predio ubicado en el número 425 de la Avenida de las Fuentes realizado en 2011 se hizo conforme a derecho, y prueba de ello es que los sellos no han sido retirados ni con la tramitación de nuevos amparos, advirtieron fuentes de la Fiscalía de Delitos Ambientales y Protección Urbana (Fedapur).
El dueño de la empresa Ciber México, José Francisco Ibáñez Rivero, intentó tramitar un multiamparo conseguido en 1998 para poco más de 20 viviendas –que estaban en construcción– y extenderlo a cualquier obra, aunque no fuera una de las incluidas en la veintena original.
El empresario aprovechó un error publicado en la Gaceta Oficial del DF en 1997, y así consiguió un amparo que le permitía ostentar cualquier uso de suelo en esas construcciones.
Según la fuente de la fiscalía, se publicaron los programas de desarrollo urbano sin un refrendo, esto es que una de las firmas que los autorizaban no se publicó, por lo que Ibáñez aprovechó la pifia para pedir un amparo y que ese programa no se aplicara en predios donde él tenía intereses.
En ese entonces Ibáñez Rivero estaba a punto de construir en esos predios y le comunicaron que no le podían otorgar el uso de suelo requerido, por lo que aprovechó el error jurídico y ganó un amparo limpiamente.
Sin embargo, tras pasar los años, José Francisco Ibánez consiguió que autoridades, incluso jueces, lo favorecieran en la extensión del amparo original de 1998. El hombre argumentaba que los programas delegacionales, aunque fueran recientes, no se podían aplicar a cualquier construcción donde él tuviera intereses.
Debido a lo anterior, en 2011, la Fedapur demostró que el predio de Avenida de las Fuentes 425 no pertenecía a las poco más de 20 construcciones por las que originalmente la empresa Ciber México obtuvo el amparo.
En ese lugar se construía el centro comercial Jolie Plaza por parte de Desarrollo Maten que prosiguió con la obra utilizando el amparo de Ciber México que, según Ibáñez Rivero, le permitía obtener cualquier tipo de uso de suelo.
“Ibáñez negociaba con su amparo y lo vendía a otras empresas para que pudieran construir. Él les decía que con el amparo no tendrían problemas y durante muchos años así ocurrió”, dijo una persona cercana a la investigación.
“Algunos jueces le pedían a Ibáñez que acreditara su interés en las construcciones que, evidentemente, no eran de su propiedad y lo que hacía era comprar, a través de un fideicomiso, 0.1 por ciento de la inversión y con esto demostraba que podía utilizar su amparo.”
La PGJDF demostró en 2011 que Ciber... prestaba el amparo, pues nunca comprobó un interés jurídico en que Desarrollo Maten consiguiera terminar la plaza ya que las empresas no son socias.
Predios irregulares, dolores de cabeza para autoridades
Expertos explicaron a Excélsior que el tema de los predios irregulares se ha convertido en un problema para autoridades ya que comprobar fraudes es, en la mayoría de los casos, imposible.
En la mayoría de los casos, penalmente, se llevan todas las de perder con predios irregulares, como autoridad, pues los dueños ostentan documentos de uso de suelo con hasta 30 años de antigüedad, explicó la fuente dedicada a la resolución de este tipo de casos.
Dijo que comprobar que esos documentos son falsos se convierte en un problema debido a que ubicar al supuesto funcionario que firmó la autorización de uso de suelo es casi imposible.
Hay que ubicar al funcionario y ver si él autorizó ese uso de suelo, y luego aplicar pruebas de grafoscopía para corroborarlo, precisó.
No obstante, en 2010 un hombre fue encarcelado por usar documento falso al comprobarse que utilizó papel falsificado para defender el funcionamiento de un negocio de su propiedad.
Era dueño de un restaurante-salón en la delegación Álvaro Obregón y operaba sin uso de suelo por lo que hizo la solicitud, pero le fue negada.
Luego, vecinos se quejaron por el ruido. Autoridades inspeccionaron el lugar, y cuando solicitaron la documentación el negocio ya tenía permiso de uso de suelo. El documento estaba firmado por una mujer desde 14 años atrás y ésta fue ubicada trabajando en el Invi. Ella negó haber firmado la autorización. La PGJDF corroboró que la firma era falsa por lo que el sujeto fue a prisión.
