CIUDAD DE MÉXICO, 13 de marzo.- La primera visita de Primus al país no pasó inadvertida. Para lograrlo, el trío estadunidense se valió de una gama de elementos visuales y dibujos animados en las pantallas, así como de astronautas gigantes en la escenografía, los cuales se fueron mezclando con un rock de fusión que estremeció a más de mil personas en el Auditorio BlackBerry.
Cuando el auditorio se oscureció a las 21:05 horas del pasado lunes, los astronautas se encendieron con Those Damnes Blue-Collar Tweekers, tema que dio paso a videos con rostros desfigurados y que hizo ponerse de pie a todo el público que no dejó de vitorear cada solo de bajo de Les Claypool, líder de la banda.
El piso del recinto se cimbraba con cortes como Fisticuffs, Moron TV, Grundhog’s Day y Lee Van Cleef, que entre palmas al ritmo de la música, videos de gente enloquecida y numerosos efectos de sonido, envolvían a fans de todas las edades.
Claypool, vestido con un elegante saco y sombrero negro, decía estar emocionado por la primera visita de su banda a México, misma que se realizó en el marco del séptimo aniversario de Indie Rocks!, revista especializada en música y arte.
Ni un vaso con cerveza que alguna persona lanzó desde las primeras filas pudieron estropear la fiesta, pues aunque el músico detuvo en seco Is It Luck? y salió molesto del escenario, regresó un par de minutos después para interpretar Over the Electric Grapevine, con lo que dio fin al primer bloque del concierto.
Primus sorprendió a sus seguidores aún en el intermedio de 30 minutos. La banda, también integrada por Larry LaLonde (guitarra) y Jay Lane (batería) dejaban en su ausencia un capítulo clásico de la caricatura Popeye el marino, tras colgar un anuncio con la palabra Intermission.
Regresaron con Dirty Drowning Man, American Life y Extinction Burst. Más de dos horas y media duró el show con temas como The Toys Go Winding Down, Harold of the Rocks y My name is Mud que marcaron el cierre de primero de sus tres conciertos en el DF.

