CIUDAD DE MÉXICO, 12 de marzo.- El presidente del Senado, Ernesto Cordero, y los vicepresidentes José Rosas Aispuro, Enrique Burgos y Luis Sánchez aseguraron que las cuatro camionetas de lujo adquiridas por el Senado de la República en un millón 877 mil pesos no les fueron asignadas a ellos e incluso desconocen quién las utiliza.
En entrevistas por separado, cuatro miembros de la Mesa Directiva del Senado afirmaron que los vehículos que les fueron asignados son los mismos que utilizaban sus antecesores; es decir, la camioneta que usa Ernesto Cordero la utilizaba José González Morfín; la que usa Rosas Aispuro la tenía Ricardo García Cervantes; la de Enrique Burgos era de Francisco Arroyo, y la de Luis Sánchez estaba asignada a Arturo Núñez y luego a Silvano Aureoles Conejo.
Excélsior informó ayer que, durante el último trimestre del año, el Senado erogó un total de 47 millones 297 mil pesos en pagos relacionados con automóviles, entre ellos la adquisición de cuatro camionetas de lujo por un monto total, incluido 16% de IVA, de un millón 877 mil 112 pesos.
De igual forma, compró vales por un total de 32 millones de pesos y entregó 250 mil pesos para que cada uno de sus 128 integrantes se comprara un automóvil nuevo; compró vales de gasolina por tres millones 31 mil 428 pesos y pagó 10 millones 389 mil 308 pesos por alquilar hasta 700 lugares en estacionamientos alrededor de su sede en la colonia Tabacalera.
Contrario a lo que ocurrió en los últimos seis años, en el reporte de gastos del último trimestre del año, el Senado no especificó para qué áreas fueron adquiridas las cuatro camionetas, pero su número coincide con el número del presidente y los tres vicepresidentes de la Mesa Directiva.
Interrogados respecto a si ellos habían recibido los vehículos, los cuatro senadores lo negaron.
Coincidieron en que si bien les son reportadas las partidas en las que gasta el Senado, no en todos los casos conocen detalles.
Ernesto Cordero también explicó que no recibió ninguna camioneta. La que usa perteneció a su antecesor y considera que está en buenas condiciones. Tampoco conoce para qué área fueron adquiridas.
Rosas Aispuro precisó que “yo utilizo una camioneta Toyota, pero de hace dos años, que era utilizada por mi antecesor, Ricardo García Cervantes. No me han entregado otro vehículo, ni yo he solicitado ninguno, porque el que me fue asignado está en perfectas condiciones”.
Enrique Burgos afirmó que “el automóvil que yo utilizo fue adquirido en la Legislatura pasada, la utilizaba mi antecesor. Me sorprendió la noticia y me interesa saber para quiénes fueron compradas las camionetas, pero le aseguro que no fue mi caso”.
Luis Sánchez explicó que “me fue asignada una camioneta del 2011, que está en buenas condiciones. Yo no he recibido ni solicitado un automóvil nuevo. Desconozco quién utiliza las camionetas. Yo le puedo asegurar que no fueron para mi uso”.
La compra del Senado se trata de una Toyota Highlander, adquirida en la ciudad de Puebla, por 549 mil 500 pesos, más IVA, así como tres camionetas Jeep Grand Cherokee, con un precio de 386 mil 200 pesos, más IVA.
¿Y las camionetas?
El Senado de la República compró los vehículos de lujo en una agencia de la capital
Las camionetas de lujo adquiridas por el Senado al parecer no fueron asignadas a miembros de la Mesa Directiva.
Los legisladores entrevistados negaron que hayan cambiado sus vehículos y dijeron desconocer a qué área fueron dirigidos.
Los senadores defendieron que no en todos los casos conocen detalles de las partidas que se utilizan en la sede legislativa.
El Senado de la República hizo público este fin de semana el reporte de los gastos realizados en materia de contratos, pedidos y servicios correspondientes al tercer trimestre del año, aunque no incluyó la entrega de vales para automóviles a cada uno de sus 128 integrantes, pero cuyo gasto fue admitido por la Comisión de Administración.
El presidente del Senado, el panista Ernesto Cordero Arroyo, defendió al respecto que la compra de vehículos propicia ahorros en los gastos de la institución.
Faltan acuerdos y quedan 41 días
Al Senado de la República le restan 41 días efectivos del periodo ordinario de sesiones y todavía no construye los acuerdos para las reformas pendientes en materia de corrupción, Ley de Amparo, fuero de servidores públicos, mientras sólo hará los cambios constitucionales en materia de deuda de estados y municipios, porque la ley secundaria la procesarán los diputados.
El Senado entra a su sexta semana efectiva de trabajo ordinario de sus comisiones y su pleno, y le restan seis, pero, a pesar de que su ritmo de trabajo es constante, la construcción de acuerdos todavía no se concreta para registrar el desahogo de las reformas.
El tema número uno de la agenda del Senado aprobado por la Junta de Coordinación Política el 18 de febrero es la reforma de responsabilidad hacendaria y deuda pública. Las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales, Hacienda y Estudios Legislativos Segunda han realizado 10 reuniones; de las cuales tres han dialogado con los interesados. Esta semana tendrán una reunión privada con los representantes de los gobernadores del país.
Sin embargo, los afanes reformadores del Senado en este tema fueron frenados la semana pasada, cuando el tema de las participaciones federales de los estados y municipios se puso en la mesa y el priista David Penchyna hizo ver que ese tema es, constitucionalmente, exclusivo de procesar por la Cámara de Diputados.
De esta forma, hasta ayer, la propuesta era que el Senado sólo procese como Cámara de origen la reforma constitucional y la construcción de la ley secundaria se turne a la Cámara de Diputados.
El segundo tema es el fortalecimiento del combate contra la corrupción. El Senado lleva ocho semanas con este tema. Ha realizado ocho reuniones de consulta con los interesados del sector. Las tres fuerzas políticas todavía no logran los acuerdos básicos. Ni siquiera se han puesto de acuerdo si debe existir una Comisión Nacional Anticorrupción, una Fiscalía especial o se fortalezca la Auditoría Superior de la Federación.
El tercer tema de la agenda del Senado es el procesamiento de los cambios a la Ley General de Educación y la creación de dos nuevas leyes, para que antes de agosto se tenga el nuevo esquema jurídico. Sin embargo, la SEP todavía no concluye la iniciativa. Sólo se contabiliza una reunión de trabajo con el secretario de Educación, Emilio Chuayffet.
El cuarto tema se refiere a la reforma a la Ley General de Víctimas. Aunque todas las fuerzas políticas, con excepción del PAN, firmaron y presentaron el documento de cambios elaborado por diversas organizaciones sociales, han pasado 21 días y las comisiones encargadas del tema no han sesionado.
Le siguen tres temas: arraigo, testigos protegidos y fuero. Ya se presentaron dos iniciativas sobre fuero y llegó la minuta de la Cámara de Diputados.
Todavía no hay sesiones programadas por las comisiones, de acuerdo con el registro de la Gaceta del Senado, que difunde los avisos de las reuniones de trabajo de sus comisiones.
De igual forma, el Senado suma un retraso de más de dos años en la concreción de la reforma constitucional en materia de fuero militar.
