CIUDAD DE MÉXICO, 12 de marzo.- La toma de posesión del presidente Enrique Peña Nieto representó para el árbitro electoral el cierre de una etapa del proceso comicial, pero, al mismo tiempo, el inicio de otra igualmente delicada: la fiscalización de los gastos de campaña.
En los primeros 100 días del gobierno de Peña Nieto, en el IFE continuó el debate de los asuntos presupuestales, además de la conformación de nuevos partidos y hasta renuncias a la “reelección” que se dieron a conocer sorpresivamente.
En diciembre de 2012, en el IFE se vio con buenos ojos la firma del Pacto por México, sobre todo por la propuesta de crear el Instituto Nacional de Elecciones y la resurrección de la idea de crear una Cédula de Identidad Ciudadana.
Así lo comentaban consejeros electorales como Benito Nacif, quien opinó que “hay que aplaudir el Pacto, que es una señal positiva de la política mexicana, que creo que los ciudadanos ven con muy buenos ojos que los partidos políticos logren concretar acuerdos, que después se traduzcan en reformas y cambios legislativos; particularmente celebro que en la lista de temas se haya incluido el de la Cédula de Identidad Ciudadana.”
Por su parte, el consejero Francisco Guerrero también habló de lo positivo que era para el país el que las fuerzas políticas retomaran el diálogo.
“Con la creación del Instituto Nacional de Elecciones habría algunos beneficios como el hecho de que este Instituto se encargaría de las elecciones para gobernador, presidentes municipales, congresos locales y, si se hace una buena construcción de ingeniería democrática, podría transformarse al IFE en ese Instituto, lo cual bajaría costos de las elecciones.”
Sin multas
Avanzó diciembre y se resolvieron los casos Monex-Aquino y AMLO-Yeidckol Polevnsky. En ambos, el Consejo General determinó que no había elementos para sospechar de ilícitos.
Ya en enero de 2013, el IFE resolvió el caso Monex y las tarjetas con dinero en efectivo. Decidió que la Unidad de Fiscalización abonara 50 millones de pesos al PRI-PVEM por ese tema, pero no impuso multas para esperar los informes de ingresos y gastos.
Durante esa sesión que parecía un empate entre multar o no multar al PRI-PVEM, el consejero Sergio García Ramírez decidió votar, inclinando la balanza en favor del tricolor y sus aliados.
Las izquierdas le reclamaron que hubiera votado en un caso en el que uno de sus amigos estaba involucrado. Días después el consejero dio a conocer su renuncia al Consejo General por motivos de “proyecto de vida”.
El 30 de enero los consejeros decidieron posponer el fallo sobre la multa por 129 millones al PRD y las izquierdas, para el 6 de febrero, después de que los consejeros mencionan que no tuvieron tiempo suficiente de estudiar las siete mil fojas de los expedientes y luego que el PRD acudió al IFE a solicitar la prórroga.
Nuevos partidos
En tanto, para fines de enero, el IFE recibió 52 solicitudes de organizaciones para convertirse en partido político. Entre ellos Morena y Concertación Mexicana.
Ya en febrero, el PRD vuelve al IFE para pedir que la discusión de los topes de campaña se realizara hasta julio, como lo marcaba la ley, y no al día siguiente.
“Que se devuelva, es lo que hemos pedido formalmente, que se devuelva este dictamen amañado de la Unidad de Fiscalización a la misma para que haga uno nuevo y que aplicando criterios iguales se pueda justamente establecer en qué medida se podrían determinar los gastos de campaña con criterios iguales para todos, no pedimos más, pedimos el mismo racero,” dijo Jesús Zambrano, líder del PRD, quien agregó que ese dictamen podría resolverse en julio próximo.
Durante la sesión, la mayoría accedió a retomar el tema de manera integral; sin embargo, el consejero presidente, Leonardo Valdés, uno de los tres que votó en contra, comentó que “ningún partido político puede llamarse a sorpresa por los resultados del dictamen que hoy discutimos; todos los partidos políticos conocieron, durante las confrontas, los cuestionamientos y montos que llamaron la atención de las auditorías efectuadas por la Unidad de Fiscalización; a todos, sin excepción, se les explicaron las deficiencias técnicas de sus informes y se les garantizó el derecho constitucional de audiencia”.
Sus razonamientos le valieron críticas de los perredistas. El 9 de febrero, Jesús Zambrano, líder PRD, dijo que Valdés “le haría un bien al IFE si se fuera antes, por supuesto, y no tener que esperarse hasta ese entonces. Yo creo que le ayudaría al prestigio del IFE si se fuera antes”.
Posteriormente desde su cuenta de Twitter el consejero presidente del IFE hizo públicas dos cartas enviadas a los perredistas Jesús Zambrano y Silvano Aureoles, a fin de comunicarles que no pretendía buscar la reelección al cargo, tal como era su prerrogativa.
En las misivas califica de poco objetivo al diputado Aureoles por sus críticas ante la postura de Valdés por los dictámenes de ingresos y gastos de campañas presidenciales y le dice que “para su tranquilidad, le comunico que he decidido no presentarme a la posible reelección del cargo que con dignidad ahora ocupo”.
Otro de los temas destacados fue el de ocultar o no el domicilio del ciudadano de las credenciales de elector por motivos de protección de datos personales. El estudio que realizó el IFE convenció a la mayoría en votar en favor de que la credencial se quedara tal y como está actualmente.
Por último, los consejeros solicitaron a los legisladores elegir al sucesor de Sergio García Ramírez lo antes posible, ante la aprobación de la convocatoria para ocupar el puesto. Lo anterior, en virtud de que son ocho consejeros y podrían presentarse algunos empates.
