Los primeros 100 días de gobierno: el IFAI, en exhibición

En el día 54, los propios comisionados empañaron el prestigio que durante más de una década cultivó el instituto

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CIUDAD DE MÉXICO, 12 de marzo.- El Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (IFAI) surgió en México en respuesta a una exigencia de la ciudadanía que reclamaba tener acceso a la información gubernamental, pero, en menos de una semana, el prestigio cultivado durante casi 12 años se vio en entredicho por una serie de acusaciones entre comisionados.

Ante la magnitud de las acusaciones, el Congreso empezó a considerar la posibilidad de remover a todos los comisionados y nombrar a nuevos. Se trata de una de las crisis que se presentó en estos primeros cien días de gobierno del presidente Enrique Peña Nieto y que tiene que ver con el acceso a la información.

Ante esta situación, Jacqueline Peschard, ex comisionada presidenta del IFAI y la comisionada con más experiencia en el instituto, ha advertido del riesgo de perder lo que el instituto ha logrado en estos años en materia de acceso a la información, si se cambia de un plumazo a todos los comisionados.

Acusaciones

Después de que Peschard fungiera como comisionada presidenta del IFAI por cuatro años, el pasado 18 de enero, Gerardo Laveaga Rendón fue elegido como nueva cabeza de dicho instituto.

Laveaga se comprometió a trabajar para que más personas pidan información a través del IFAI, pues sólo cuatro de cada diez mexicanos conocen de la existencia del instituto. Así lo dijo el día que tomó posesión del cargo. Había llegado al IFAI apenas en abril de 2012, era el más nuevo de sus compañeros: María Elena Pérez-Jaén, Sigrid Arzt, Ángel Trinidad Zaldívar y Jacqueline Peschard.

Antes de estar en el IFAI, Laveaga había sido director general del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe). A los cinco días de ser elegido, en la ceremonia en la que asumió el cargo, Laveaga recibió una serie de críticas por parte de su colega, el comisionado Trinidad.

Trinidad no se midió en calificativos para denunciar lo que él consideraba injusto: que Laveaga ignoraba el funcionamiento del instituto, pues había llegado allí apenas en abril del 2012, que era flojo e inexperto y no tenía por qué estar al frente del IFAI.

“El resultado de esta indolencia es que al día de hoy, el comisionado Laveaga tiene un rezago de 291 asuntos, a diferencia de todos los demás que rondamos en promedio los 163. Es decir, tiene 130 asuntos de los ciudadanos pendientes de resolución por falta de ganas. ¿Cuándo los resolverá?”, le preguntó.

Recordó que durante una audiencia sobre transparencia en el Senado, Laveaga se había quedado dormido y remató diciendo que sus colegas lo habían elegido presidente del IFAI, por falta de ética.

“De mis colegas que le han dado su voto sólo me queda externarles que ojalá hubiesen actuado con la ética de la responsabilidad y no con la víscera”, dijo.

También dio a conocer que a Sigrid Arzt, colocada en el puesto por el ex presidente Felipe Calderón, se le seguía una investigación por haber solicitado información a la Secretaría de Seguridad Pública y al Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) con seudónimos.

Después, cuando se inconformó al no haber recibido la información de las dependencias y esos casos llegaron al pleno del IFAI, votó como comisionada, sin notificar que en el caso había conflicto de intereses, pues ella misma había solicitado esos datos.

Peschard abrió una investigación contra Arzt por votar y participar en el pleno, cuando se analizaban casos de información que ella misma solicitó. De octubre de 2010 a octubre del 2012, se hicieron 88 solicitudes desde la computadora de Arzt, quien argumentó que su computadora había sido hackeada.

Peligro de desmantelamiento

El tema de los conflictos dentro del IFAI llegó al Congreso, y el 6 de febrero se hablaba de que en la sesión en la que se dictaminaría la reforma constitucional para dotar al IFAI de autonomía, los perredistas con apoyo de diputados priistas propondrían agregar un artículo transitorio, para remover inmediatamente a los cinco comisionados del instituto.

De inmediato, los legisladores panistas se opusieron a la propuesta. El diputado Ricardo Anaya declaró: “Es una decisión que no debemos tomar desde perspectivas partidistas. A México no le conviene que exista un IFAI a modo de ninguna fuerza política y de ningún gobierno en turno. Eso aplica para todos”.

El PAN también argumentó que no se podía regresar 20 años en la historia a “las épocas de la opacidad y del autoritarismo”.

El coordinador de los diputados del PRI, Manlio Fabio Beltrones, expresó que no era cierto que la salida de los comisionados del IFAI fuera un hecho ya consumado.

“Es que nadie está hablando de manera firme sobre una eventualidad de remoción”, dijo Beltrones, aunque el presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, el perredista, Julio César Moreno, adelantó que sí se pensaba poner el artículo transitorio para remover de manera inmediata a los comisionados.

Mientras, en el Senado, el coordinador de los perredistas, Luis Miguel Barbosa, pedía también la comparecencia de los comisionados.

El 8 de marzo, en entrevista, Peschard pidió que se evaluara al IFAI “con base en las normas que lo rigen, sin cálculos políticos”.

A rendir cuentas

La comparecencia de los comisionados del IFAI en el Senado ocurrió el lunes 25 de febrero y allí Peschard dejó en claro que a pesar de las diferencias entre los comisionados, el instituto sigue cumpliendo con su función de garantizar el acceso a la información gubernamental por parte de los ciudadanos.

“Lo que se quebró en el IFAI fue nuestra dinámica de colegialidad, entonces, seguimos resolviendo nuestros recursos puntualmente, pero sí están lastimadas nuestras relaciones, efectivamente” dijo.

Tanto ella como los demás comisionados, mostraron abiertamente su desacuerdo con la propuesta de algunos legisladores de destituir de un plumazo a todos los comisionados.

Sin embargo, esa tarde también se observaron escenas desconcertantes, como la escenificada por la comisionada Sigrid Arzt, quien durante horas sostuvo que jamás había hecho solicitudes de información con nombres falsos, para momentos después, ser desmentida por sus compañeros comisionados, Peschard y Trinidad.

Por otro lado, Laveaga dijo desconocer el funcionamiento del IFAI y tuvo que ser relevado por Peschard, quien fue la comisionada presidenta de este instituto, por un periodo de cuatro años.

Mientras, en el Congreso continúa el debate acerca del destino de los cinco comisionados del IFAI, entre las organizaciones de la sociedad civil hay una profunda preocupación: que al remover a los cinco comisionados, se pierda lo que se ha ganado en años en materia de acceso a la información.

Así, el miércoles pasado el Colectivo por la Transparencia, de la que forman parte las organizaicones Fundar, Artículo 19 y GESOC, lanzaron la campaña #IFAInosenegocia en la que buscan frenar la politización del tema.

Ellos temen que al estar en el gobierno, el PRI trate de limitar las funciones del IFAI como garante de acceso a la información, y que con la llegada de cinco o siete nuevos comisionados se pierda esa garantía que actualmente tiene la ciudadanía.

En su campaña, el Colectivo por la Transparencia ha expuesto así su postura: “La remoción total de las y los titulares del IFAI pondría siete lugares a disposición de los partidos políticos que habrían de disputarse eventualmente. Lo que se pondría en riesgo es la posibilidad real de que llegaran las personas con los perfiles de especialización e independencia política necesarios para desempeñar de manera efectiva la función de protección del derecho de acceso a la información”.

Está por verse cómo se resolverá esta crisis surgida en estos primeros cien días de gobierno de Peña Nieto.

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