Los primeros 100 días: EPN recibió símbolos de mando

Una orden para los integrantes del Ejército y la Marina es tener estricto respeto a los derechos humanos

Andrés Becerril

12/03/2013 04:17

El 15 de febrero pasado, al recibir la Espada y el Sable de Mando, el presidente Enrique Peña Nieto instruyó a las Fuerzas Armadas “a mantener lealtad absoluta a las instituciones democráticas del país”. Estuvo acompañado por los titulares de la Sedena, Salvador Cienfuegos, y de la Marina, Vidal Soberón.
El 15 de febrero pasado, al recibir la Espada y el Sable de Mando, el presidente Enrique Peña Nieto instruyó a las Fuerzas Armadas “a mantener lealtad absoluta a las instituciones democráticas del país”. Estuvo acompañado por los titulares de la Sedena, Salvador Cienfuegos, y de la Marina, Vidal Soberón.

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CIUDAD DE MÉXICO, 12 de marzo.- En sus primeros tres meses como Presidente de la República, Enrique Peña Nieto estableció una relación protocolaria, seria y del más alto nivel con las Fuerzas Armadas, que por primera vez le entregaron a un titular del Ejecutivo federal la Espada y el Sable de Mando.

En su relación con el Ejército y  la Armada de México, Peña Nieto ha marcado diferencias con los panistas Vicente Fox, quien después de haber ganado las elecciones de 2000 se resistía a que el Estado Mayor Presidencial (EMP) se hiciera cargo de su seguridad, y Felipe Calderón, quien unos cuantos días después de haber asumido la Presidencia de la República se  enfundó en una casaca militar.

El 1 de diciembre, en el Campo Marte, durante la ceremonia de salutación de las Fuerzas Armadas al nuevo Presidente de México, Peña Nieto saludó de mano a decenas de mandos militares y navales.

Como comandante supremo, el Presidente de la República se dirigió a los militares convocándolos a la unidad nacional, a salvaguardar el territorio y garantizar la seguridad interior. Asimismo, les pidió respeto estricto a los derechos humanos para actuar invariablemente con integridad.

Salvador Cienfuegos Zepeda, secretario de la Defensa Nacional, al tomar la palabra en ese acto de inicio de gobierno, le dijo al Presidente que de parte del Ejército y de la Fuerza Aérea tenía la garantía de una indeclinable lealtad y subordinación a la legítima investidura que le confirió la ciudadanía.

Vidal Soberón Sanz, secretario de Marina, se comprometió a su vez ante el presidente Peña Nieto y ante la nación “a que los integrantes de la Armada de México mantendremos como premisa la lealtad, la honestidad y la disciplina en todas nuestras acciones”.

Aunque formalmente ése fue el primer encuentro oficial entre Peña Nieto como Presidente de México y las Fuerzas Armadas, el político priista ya había tenido contacto con el Estado Mayor Presidencial, que estuvo a su lado como candidato presidencial y luego como Presidente electo.

Conmemoración

El pasado 17 de febrero, el titular del Ejecutivo Federal canceló el timbre postal conmemorativo del Día del Estado Mayor Presidencial, que a partir de este año se celebrará cada 18 de febrero.

El general Roberto Miranda Moreno, jefe del Estado Mayor Presidencial, agradeció al Presidente de México y anunció que por primera vez se reconocería a esa institución, que tiene como referente, dijo, la mística de hacer de la lealtad una profesión.

Al día siguiente, en la primera celebración del Día del EMP, Enrique Peña Nieto expresó su gratitud y reconocimiento a la labor del Estado Mayor, que entre sus funciones prioritarias están las de velar por la vida del titular del Ejecutivo y de su familia.

“Sin duda se confía a su labor, su logística y su preparación la salvaguarda integral de quienes forman parte del gobierno de la República”, dijo.

Los antecedentes

La relación que Peña Nieto muestra hoy con las Fuerzas Armadas tiene su antecedente durante su etapa como gobernador del Estado de México, entre 2005 y2011. En abril de 2009, el entonces mandatario estatal firmó dos convenios con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para la permuta de dos predios.

La permuta consistió en que la Sedena le entregaba al gobierno mexiquense el predio donde por más de seis décadas estuvo la XXII Zona Militar, prácticamente en el centro de Toluca, por un terreno en el municipio de Santa María Rayón.

En la vieja instalación militar de Toluca, el entonces gobernador Peña Nieto puso la primera piedra del Parque Bicentenario en 2009. El otro predio está en San Miguel Ixtapa, municipio de Tejupilco.

Para la historia

El pasado 15 de febrero se convirtió en un día histórico en la relación de un Presidente con las Fuerzas Armadas del país.

Ese día Peña Nieto encabezó la ceremonia de inauguración de la exposición Fuerzas Armadas. Pasión por Servir a México, que estuvo en el Zócalo de la Ciudad de México como parte de los festejos por el centenario del Ejército mexicano.

También ese 15 de febrero, en su calidad de comandante supremo de las Fuerzas Armadas, Peña Nieto recibió la Espada de Mando del Ejército y la Fuerza Aérea de manos del titular de la Sedena, Salvador Cienfuegos Zepeda, y el Sable de Mando de la Armada de México, entregado por el secretario de Marina, Vidal Francisco Soberón Sanz.

Ahí, señaló que ejercía “el mando con convicción democrática, con la observancia de la ley y con absoluto respeto a los derechos humanos”.

“La Espada y el Sable que he recibido no sólo representan mando, sino una elevada responsabilidad nacional”, agregó.

Expresó que la Espada y el Sable de Mando simbolizan “los principios y los valores del Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina- Armada de México”.

Destacó que ambas armas están forjadas con la valentía y las convicciones de cada soldado y de cada marino, ya que “se fundieron con el metal de la lealtad y el temple de los hombres y mujeres que sirven a México con su vida”.

El 19 de febrero, un día después de la celebración del día del EMP, Peña Nieto celebró los 100 años de vida del Ejército Mexicano, en el municipio mexiquense de Santa María Rayón, donde en sus tiempos como gobernador mexiquense se construyó la XXII Zona Militar.

En esa ocasión, Peña Nieto dijo que se festejaba la permanente muestra de valentía, coraje y dignidad de los soldados de México y manifestó su compromiso de mejorar las condiciones de desarrollo profesional y de elevar la calidad de vida de los militares y sus familias a través de mejores prestaciones.

“Éste es el Ejército Mexicano, vivo y presente que hoy honramos. El desarrollo del país en el último siglo no se explica sin la lealtad y contribución de nuestras Fuerzas Armadas”, sostuvo.

El Presidente de la República indicó que los soldados contarán con el equipamiento necesario para la defensa de la soberanía nacional y de las acciones de seguridad interior, así como con infraestructura y tecnología de punta.

Además, garantizó que serán modernizadas las escuelas militares y que los integrantes de las Fuerzas Armadas tendrán mayores oportunidades de actualización y profesionalización a lo largo de su carrera, con el propósito de contar con recursos humanos altamente capacitados.

Les exige conducta intachable

El 10 de febrero, el Presidente de la República encabezó la ceremonia por el 98 aniversario de la Fuerza Aérea:

Peña Nieto instruyó a los integrantes del Ejército y de la Fuerza Aérea a asumir una conducta intachable, a honrar el uniforme y respetar las leyes y los derechos humanos de todos los mexicanos.

Asimismo, pidió a los militares asumir un comportamiento digno de la institución a la cual pertenecen.

En esa ceremonia, la cual se llevó a cabo en el Estado de México, Peña Nieto les dijo que merecen ser reconocidos con acciones que amplíen sus oportunidades de desarrollo y las de sus familias.

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