Los primeros 100 días de gobierno: EPN encara tragedia en Pemex
Dos meses después de haber asumido su mandato, la explosión en la paraestatal puso a prueba al Presidente de la República
CIUDAD DE MÉXICO, 11 de marzo.- Mil 464 horas y cuarenta y cinco minutos después de haber asumido la Presidencia de México, Enrique Peña Nieto enfrentó la primera crisis de su mandato: la explosión del edificio B2 de centro administrativo de Pemex, con saldo de 37 muertos y 120 heridos.
En Colima, varias horas antes de las 15:45 del 31 de enero de 2013 —hora y fecha de la explosión en el edificio B2—, Alfredo Álvarez Ramos, un estudiante seguidor del Movimiento de Regeneración Nacional le gritó al Presidente “¡Pemex no se vende!”
En el momento en que Peña Nieto presentaba en Colima el Programa Nacional Forestal 2013, no hizo ninguna alusión a la posición pública del estudiante. Tiempo después, en la cuenta de Twitter del Ejecutivo federal se publicaron dos mensajes consecutivos: “Que no haya engaños. Nadie va a privatizar Pemex o nuestros hidrocarburos. Al contrario: queremos tener la mejor empresa pública del mundo. Pemex es y seguirá siendo de todos los mexicanos”, remató.
El Presidente regresaba a la Ciudad de México cuando los pisos y los techos de varios niveles del edificio B2 saltaban, se abrían y se desplomaban haciendo temblar varias cuadras a la redonda de la emblemática Torre de Pemex.
Por tratarse de una instalación estratégica del gobierno federal, altos mandos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) fueron informados de inmediato. Tan pronto como en la Sedena se tuvo el primer reporte, aún sin saber el alcance del daño, ni las causas, pero sí que a la hora de la explosión los trabajadores de la paraestatal empezaban a alistarse para salir, el Presidente supo lo que había pasado.
Puso en marcha todos los protocolos en torno a las instalaciones de Pemex. En cascada todas las dependencias, con o sin injerencia directa, fueron informadas y puestas en stand by, por lo que se pudiera ofrecer.
Vía Twitter, el presidente Peña Nieto hizo público que estaba enterado y al frente de todo lo relativo a la explosión, antes de apersonarse en el lugar de los hechos.
“Elementos de rescate y seguridad de Pemex trabajan con las autoridades del DF para auxiliar a los heridos y al personal”, escribió Peña Nieto en su cuenta de Twi
tter. Después, el ex gobernador del Estado de México informó por la misma red social que había ordenado a las autoridades correspondientes implementar los protocolos de rescate y la investigación de los hechos y después expuso que la prioridad era atender a los lesionados y “salvaguardar la integridad física de quienes laboran allí”.
El secretario de Gobernación Miguel Osorio Chong fue el primer funcionario federal en llegar a la Torre de Pemex para conocer in situ lo que había ocurrido hora y media antes e informar directamente al Presidente de México. (Minutos antes de Osorio llegó al lugar Miguel Mancera, jefe de gobierno de la Ciudad de México).
Atrás del secretario de Gobernación llegó Jesús Murillo Karam, procurador general de la República. Aunque en el gobierno federal no se descartaban víctimas mortales, por la magnitud de los destrozos que estaban a la vista, antes de la seis de la tarde solamente se contabilizaban personas heridas.
Cuatro minutos antes de las seis de la tarde las autoridades conocieron que los rescatistas habían encontrado a la primera víctima mortal. Diez minutos después, el Presidente fue informado que ya eran diez fallecidos.
Mientras el presidente Peña Nieto seguía informándose a partir de lo que Osorio Chong le transmitía en tiempo real, veinticinco minutos antes de las siete de la noche el titular del Ejecutivo ordenó que iniciaran las investigaciones sobre la explosión en el edificio B2.
A través de Twitter, Peña Nieto anunció su presencia en el Torre de Pemex. “En estos momentos me dirijo al complejo administrativo de Pemex para supervisar personalmente las acciones de rescate”.
A las siete de la noche y cinco minutos, cinco minutos antes de que el presidente Peña Nieto llegara a las instalaciones de Pemex, se hizo público que con la muerte de una persona en la Cruz Roja ya eran quince las víctimas mortales por la explosión.
La crónica de Georgina Olson de
Excélsior da cuenta que al llegar a la Torre de Pemex, el Presidente tenía una expresión visiblemente consternada.
Peña Nieto llegó a lugar del accidente acompañado de David López, director de Comunicación Social de la Presidencia, y del general Roberto Miranda Moreno, jefe del Estado Mayor Presidencial.
Diez minutos después de la llegada del Presidente de México al lugar de los hechos, la Sedena aplicó con 200 efectivos el Plan DN-III, que se opera en situaciones de desastre.
En un salón de las instalaciones petroleras, el presidente Peña Nieto montó su cuarto de crisis y ahí se reunió con funcionarios de la paraestatal, funcionarios federales y el jefe de gobierno Miguel Mancera.
Al salir de la Torre de Pemex, el Presidente declaró que todas las dependencias de seguridad participarían en la investigación para conocer qué fue lo que provocó la explosión.
“Déjame ser muy puntual: le he dado indicaciones al secretario de Gobernación para que sea él quien esté al frente de la coordinación de esfuerzos de distintas dependencias del Gobierno de la República, y me estoy refiriendo al Ejército, a la Armada, a la Procuraduría General de la República, también con el Gobierno del Distrito Federal, a efecto de que podamos hacer toda una investigación, los peritajes correspondientes, y evitar cualquier tipo de especulación. No queremos que esto dé motivos a especulaciones sobre posibles razones de este percance”.
Saldo preliminar
Acompañado por los secretarios de la Marina, almirante Vidal Francisco Soberón Sanz y de la Defensa Nacional, general Salvador Cienfuegos Zepeda, así como de otros funcionarios federales, Osorio Chong dio a conocer la muerte de 25 personas y 100 lesionadas.
Mientras que Osorio Chong hacía pública esa información, el presidente Peña Nieto visitaba a varios de los heridos en las camas donde eran atendidos en los hospitales de Pemex, en el día 61 de su mandato.

