Habitantes de las Islas Malvinas deciden su estatus político
Mediante un referéndum que inicia hoy, los habitantes del archipiélago votarán si quieren seguir siendo considerados parte del territorio británico
CIUDAD DE MÉXICO, 10 de marzo.- Por primera vez en la historia los habitantes de las Islas Malvinas, que los británicos y ellos mismos llaman Falklands, se pronunciarán en un referendo sobre su estatus político con la esperanza de terminar un viejo diferendo.
Durante los próximos días, la atención de la comunidad internacional se centrará en ese pequeño archipiélago, en el sur del océano Atlántico y 462 kilómetros al este de las costas de Argentina, que lo reclama como propio desde 1833, y cuya posesión provocó una guerra entre abril y junio de 1982.
En un referendo que se realizará entre hoy y mañana los Kelpers, como se denominan los pobladores de las Islas Malvinas, responderán directamente a una pregunta: ¿Desea usted que las Islas Falkland conserven su situación política actual como territorio británico de ultramar?
La organización de esta consulta popular corrió a cargo de las autoridades del archipiélago, quienes esperan que el resultado emita un claro mensaje a la comunidad internacional que se convierta en una pieza clave para el destino de las Malvinas.
El referéndum fue anunciado desde junio del año pasado por integrantes de la Asamblea Legislativa de las islas, entre ellos Dick Sawle, quien aseguró a Excélsior que la razón de tan prolongada organización responde a la necesidad de ajustar una norma de la isla para dar la fuerza necesaria a la consulta y con ello adquirir relevancia global.
Para la elaboración de la pregunta a la que tendrán que responder los Kelpers, las autoridades de las islas requirieron de asesoría y bastante tiempo de modo que ésta fuera “clara y sin énfasis para que sea justa”, comentó Sawle.
Debido a que la población de las Malvinas está integrada por hombres y mujeres de distintas nacionalidades incluso británicos, uruguayos, chilenos, argentinos y por supuesto los nacidos en ellas, el único requisito para participar en la consulta será haber radicado en el archipiélago por más de siete años y ser mayor de edad.
“Todos tienen derecho de voto, no importa el origen o nacionalidad, claro está que este derecho normalmente incluye a aquellos que han vivido aquí por más de siete años. Lo que representa 78 por ciento de la población, en términos de personas con edad de votar”, explicó Sawle.
Cabe destacar que durante los dos días del referéndum se concentrará en las islas una nutrida misión de observadores internacionales, para atestiguar que las votaciones hayan sido transparentes y justas, señaló Sawle.
El origen del referéndum
En años pasados las autoridades de las Islas Malvinas descartaron la realización de un referéndum, por considerar que la voluntad de los isleños por permanecer con la nacionalidad británica era de sobra conocida.
Sin embargo, el renovado reclamo sobre la soberanía del territorio durante la administración del gobierno de Cristina Fernández, despertó el interés de anunciar fuerte y claro la posición de los Kelpers al mayor número de gobiernos alrededor del mundo.
Esta disputa diplomática ha sido constante durante décadas aunque por mucho tiempo tuvo un perfil bajo, después de que en 1982 las fuerzas del ejército argentino invadieron las islas aunque tan sólo 74 días de enfrentamientos con elementos de la milicia británica bastaron para que los argentinos fueran expulsados.
El cruce de declaraciones entre Argentina y Reino Unido ha subido de tono la disputa diplomática, sobre todo cuando el año pasado la mandataria argentina afirmó ante el Comité de Descolonización de Naciones Unidas que deseaba negociar un acuerdo. Desde entonces, Fernández ha exigido llevar a cabo negociaciones en distintas ocasiones a través de foros internacionales.
Ante esos reclamos, el gobierno británico ha descartado acceder a negociar la soberanía de las islas, además de remarcar que el futuro de éstas será definido por sus habitantes durante el referéndum.
Respecto de ello, Julio Cardoso, director del Observatorio Malvinas de la Universidad Nacional de Lanús en Argentina, comentó en entrevista con este rotativo que en realidad los reclamos de la soberanía nunca han cesado: “cinco meses después de concluido el enfrentamiento armado entre Argentina y Reino Unido, la Asamblea General de Naciones Unidas votó una resolución sobre la controversia de soberanía en la que subrayó que el resultado militar de la guerra no alteraba ni la vigencia ni la naturaleza de la disputa”.
La resolución citada por Cardoso pedía a ambos gobiernos reanudar las negociaciones a fin de encontrar una solución pacífica al conflicto, puesto que el mantenimiento de situaciones coloniales es incompatible con el ideal de paz de Naciones Unidas.
Autoridades de Argentina, han afirmado que el referéndum carece de valor para el derecho internacional y por lo tanto no reconocerán su resultado. Más recientemente la embajadora de esa nación en Londres aseguró que la celebración de la consulta no pondrá fin a la disputa.
“Este tema no resiste el menor análisis. Se trata, simplemente, de un acto de propaganda política del país ocupante, que quiere poner a Argentina en el lugar del victimario y distraernos de la cuestión central: la ruptura de la integridad territorial argentina efectuada y mantenida por Reino Unido desde 1833”, aseveró Cardoso.
La voz de los Kelpers
Durante todo este tiempo la opinión de los habitantes de la isla ha permanecido anónima ante la comunidad internacional y medios de comunicación, que hasta el momento sólo han podido escuchar el tono de las discusiones diplomáticas entre Argentina y Reino Unido.
Por lo tanto, la consulta será una buena oportunidad para atender a la voluntad del pueblo malvinense. Pero algunos expertos consideran que el referéndum es una apuesta segura para el gobierno británico, ante el pronóstico de que la mayoría de los pobladores votarán por mantener el estatus político de las islas.
Cabe destacar que en caso de que la consulta arroje un resultado negativo, el gobierno de las Islas Malvinas realizará consultas pertinentes y el trabajo de preparación para un segundo referéndum.
Las votaciones se cerrarán a las 18 horas locales de mañana y pocas horas después se revelará los resultados, de acuerdo con Dick Sawle. Una vez que éstos salgan a la luz, el gobierno de las Islas Malvinas se encargará de dar a conocer los resultados al mayor número de países y gobiernos posibles, “para que ellos nos escuchen”, finalizó.


