CIUDAD DE MÉXICO, 10 de marzo.- El presidente salvadoreño, Mauricio Funes, negó que las pandillas conocidas como Maras trabajen con el cártel mexicano de los Zetas o que su gobierno sea extorsionado para evitar el desplome de una tregua con los grupos delictivos.
El rechazo de Funes se produjo luego de que un reporte del Centro Internacional de Evaluación y Estrategia-IASC de Washington afirmara que los Zetas habrían entrenado a facciones de la Mara Salvatrucha o Mara 13.
El reporte señaló versiones sobre un incrementado papel de las Maras en la transportación de drogas y el tráfico de armas, amén de presuntos proyectos de “expansión” de las pandillas salvadoreñas a otros países, incluso Chile, Argentina, Perú y España.
Funes precisó que “no hay evidencia que nos haga pensar eso”. Igualmente negó que su gobierno hiciera pagos a los líderes de la Mara 13 o sus rivales de Barrio 18, para mantener el cese al fuego que desde marzo de 2012 llevó a una baja de 40 por ciento en la tasa de asesinatos en el país.
Pero de acuerdo con la InsightCrime, un portal especializado en crimen organizado, la prensa salvadoreña reportó un aumento en los reportes de
desapariciones o descubrimiento de tumbas clandestinas en los dos primeros meses de 2013.
El diario Prensa Gráfica afirmó que en el periodo enero-febrero de este año hubo 150 reportes de personas perdidas, 99 ms que el año pasado.
InsightCrime consignó también un aumento de 81% en el número de cadáveres que fueron hallados en tumbas escondidas, de 11 en 2012 a 20 en 2013.
Las pandillas “han escondido cuerpos en cementerios clandestinos para mantener la tasa de asesinatos artificialmente baja y dar credibilidad a la tregua”, según InsightCrime.
Añadió, sin embargo, que “el alza de desapariciones ocurre en un momento en que la tasa de asesinatos se eleva, cuando hay reportes que sugieren que las pandillas siguen la ampliación de sus actividades criminales.
