CIUDAD DE MÉXICO, 10 de marzo.- “Es el organismo cultural de mayor alcurnia en el país. Reúne a los 40 intelectuales más connotados”. Así define Fausto Vega y Gómez (1922) a El Colegio Nacional, institución que desde hace 70 años rinde “un homenaje en vida” a los pensadores, científicos y artistas “más ilustres” de México.
“El propósito es honrar a personas que han dado su vida por el desarrollo cultural de la nación, agradecerles el servicio prestado y potenciar sus cualidades como ejemplares para los jóvenes”, comenta el abogado y filósofo veracruzano en entrevista con Excélsior.
El secretario y administrador de la dependencia desde hace 27 años aclara que ésta no tiene sólo un estatus decorativo, “sino una función específica de difusión y de expansión de las tareas educativas, actualizarlas, modernizarlas, aconsejar procedimientos, leyes, para que el país se transforme y sea lo que debe ser”.
Creado por decreto presidencial el 8 de abril de 1943 con el lema “Libertad por el saber” e inaugurado el 15 de mayo de ese año, El Colegio Nacional tuvo 15 miembros fundadores, quienes designaron paulatinamente a otros cinco para completar 20. Luego, tras un nuevo decreto, en 1972 se agregaron 20 miembros, haciendo un total de 40. Actualmente posee 34 y existen seis vacantes, de las cuales tres se elegirán este año.
La talla de los miembros fundadores marcó el nivel del organismo desde un inicio: Mariano Azuela, Alfonso Caso, Antonio Caso, Carlos Chávez, Enrique González Martínez, José Clemente Orozco, Alfonso Reyes, Diego Rivera y José Vasconcelos, entre otros.
Altura que se sostiene con los actuales integrantes, entre los que se encuentran Silvio Zavala, Gabriel Zaid, Ramón Xirau, Luis Villoro, Miguel León-Portilla, Enrique Krauze, José Emilio Pacheco, Vicente Rojo, Teodoro González de León, Mario Lavista, Ruy Pérez Tamayo, Fernando del Paso, Eduardo Matos Moctezuma, Linda Manzanilla y Diego Valadés.
El Colegio ha albergado a los tres premios Nobel que ha tenido México hasta la fecha: el diplomático Alfonso García Robles (1911-1991), Nobel de la Paz 1982; el poeta Octavio Paz (1914-1998), Nobel de Literatura 1990; y el ingeniero químico Mario Molina (1943), Nobel de Química 1995.
Los conocimientos de estas personalidades, añade don Fausto Vega, son compartidos con los mexicanos de todo el país a través de las conferencias impartidas por ellos no sólo en su sede de la Ciudad de México, sino en diversas universidades y centros culturales de las entidades.
En 1943, 12 conferencistas impartieron 153 charlas, a las que asistieron unas 13 mil personas. Y, al corte de 2012, se ofrecieron 190 conferencias en todo el país (45 en la sede capitalina), las que fueron escuchadas por más de 53 mil mexicanos.
“La actualización de los conocimientos a nivel universitario y poner en comunicación a las instituciones de cultura más altas del país y el mundo es otro de los objetivos que nos mueve”, señala el integrante del Grupo Hiperión.
“Debemos estar al tanto de lo que se está haciendo en otros lados, tener contacto con el extranjero, para que nuestros integrantes puedan dar una consejería eficaz a las autoridades educativas del país”, destaca.
Vega y Gómez insiste en que todo este esfuerzo va dirigido especialmente a las nuevas generaciones, a las que están llegando como nunca antes gracias a que todas sus conferencias son transmitidas en tiempo real por internet.
“Queremos que los jóvenes vean que ellos tienen posibilidad de acceder a un sitio como este, que la dinámica de la vida nacional los llevará a estos lugares y que deben prepararse y preocuparse porque la nación tenga otros perfiles, abrir caminos, ser ejemplo de constancia y calidad”, indica.
Con un presupuesto anual otorgado por la SEP de 140 millones de pesos, El Colegio Nacional, al que a la fecha han pertenecido 91 intelectuales y artistas, ofrece además una biblioteca especializada que custodia un acervo de 39 mil ejemplares, y una hemeroteca con más de 25 mil revistas. Ambas abiertas al público en su edificio sede de Luis González Obregón 23, en el Centro Histórico.
Para festejar sus siete décadas de vida, este año ofrecerán seis seminarios sobre temas como educación, Estado y sociedad; salud, ecología y desarrollo; ciencia y tecnología, y artes y humanidades. Además, la Orquesta Filarmónica de la UNAM dedicará un concierto al organismo, dentro de su Temporada de Invierno, cuyo programa podría incluir obras de Carlos Chávez, Eduardo Mata y Mario Lavista.
Este 2013 se ocuparán las plazas que dejaron el filósofo Alejandro Rossi (1932-2009), el lingüista Antonio Alatorre (1922-2010) y el novelista y ensayista Carlos Fuentes (1928-2012). El próximo año, a más tardar, se ocuparán los lugares vacantes del físico Leopoldo García-Colín (1930-2012), el ingeniero Marcos Mazari (1925-2013) y el poeta Rubén Bonifaz Nuño (1923-2013).
El festejo
La institución ofrecerá una serie de seminarios, cuyos horarios se pueden consultar en www.colmex.mx:
- Educación, por Ruy Pérez Tamayo
- Estado y sociedad, por Diego Valadés y Enrique Krauze
- Salud, por María Elena Medina Mora, Alfonso Martínez Palomo y Guillermo Soberón
- Ecología y desarrollo, por José Sarukhán y Mario Molina
- Ciencia y tecnología, por Manuel Peimbert y Francisco Bolívar Zapata
- Artes y humanidades, por Eduardo Matos Moctezuma y Luis Fernando Lara

