WASHINGTON, 7 de marzo.— La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó ayer por vía rápida una ley para evitar nuevas disputas sobre el presupuesto y un posible cese de actividades del gobierno, en momentos en que el presidente Barack Obama abre nuevas líneas de comunicación con los republicanos.
La legislación, aprobada por 267 votos contra 151, permite financiar programas del gobierno hasta el final de año fiscal el 30 de septiembre. El Senado, controlado por los demócratas, debería dar luz verde a un texto legal similar la semana próxima.
Sin la ley acordada ayer, las agencias federales se quedarían sin dinero el 27 de marzo.
El proyecto legal para continuar el financiamiento al gobierno sin eventos dramáticos de último minuto se produjo luego de que Obama tomara la inusual decisión de invitar a senadores republicanos a una cena ayer por la noche en un hotel de Washington, situado a unas cuadras de la Casa Blanca.
En otro gesto positivo, el líder de la minoría del Senado, Mitch McConnell, sostuvo que por sugerencia suya Obama se sumaría a legisladores republicanos durante un almuerzo en el Capitolio el 14 de marzo.
Las reuniones, ya sea que produzcan buenos resultados o no en las amargas batallas políticas sobre el presupuesto, se realizarán después de lo que han sido, en el mejor de los casos, unas relaciones distantes entre Obama y el Congreso.
Los encuentros sugieren además que Obama y los republicanos se están dando cuenta de que la paciencia de la gente con Washington se está agotando, especialmente porque los estadunidenses han tenido que encarar inconvenientes a partir de mañana en aeropuertos y otros lugares públicos por recortes al gasto federal que podrían evitarse mediante un acuerdo político.
