MADRID, 11 de febrero.— El secretario general del opositor Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Alfredo Pérez Rubalcaba, pidió ayer prohibir las donaciones de empresas a los partidos políticos para transparentar el financiamiento de estas instituciones.
En un discurso que pronunció en un mitin del Partido Socialista de Euskadi (PSE) en Bilbao, norte de España, el dirigente dedicó gran parte de su mensaje para hablar sobre los casos de corrupción que impactan actualmente en España.
“La supresión de estas donaciones eliminará las sospechas de connivencia y dejaría negro sobre blanco”, manifestó.
Pérez Rubalcaba propuso la creación de una Oficina Anticorrupción, que lleve la corrupción política a la Audiencia Nacional para “castigar al que corrompe y al que se corrompe”.
Indicó que se trataría de una oficina con inspectores incorruptibles u “hombres de negro”, con capacidad para actuar en la Administración pública, con acciones aleatorias y las derivadas de denuncias y que se relacione de otros organismos de supervisión.
El dirigente socialista pidió que las empresas que aparezcan implicadas en los casos de corrupción política “sean inhabilitadas para contratar con cualquier Administración”.
Las propuestas de Pérez Rubalcaba se dan en medio del debate en España tras conocerse nuevos casos de presunta corrupción dentro del gobernante Partido Popular (PP), derivados de la investigación a
su ex tesorero Luis Bárcenas.
El jefe de gobierno español, Mariano Rajoy, presentó el sábado su declaración de ingresos sobre renta y patrimonio, en respuesta a las acusaciones que le hacen de haber recibido sobresueldos en dinero negro junto con otros líderes del Partido Popular.
