¿De parte de quién?
Yuriria Sierra
¿Por qué razón el subcomandante Marcos se mantuvo tan callado los últimos diez años? ¿Por qué al aviso del regreso del PRI a Los Pinos se comienza de nuevo a saber de él? 23/01/2013 00:09
Como por arte de magia, tal vez uno de prestidigitación (a ver quién lo ve, pero eso sí, que lo escuchen todos), reapareció el subcomandante Marcos. Ya había enviado un comunicado para mostrar postura cuando Enrique Peña Nieto tomó posesión como Presidente, envió también algunos textos alusivos a los candidatos presidenciales en la pasada contienda electoral, pero su presencia había mantenido un perfil bajo, pues su movimiento dejó de ser noticia de ocho columnas, se hizo más una causa sumida en las profundidades de la selva Lacandona, como firma cada una de sus misivas.
La cosa está en que el subcomandante reaparece cada que conviene, no sabemos si a él, pues nulo lugar ha ocupado en la agenda los últimos años, pero esta repentina aparición se da a través de un comunicado bastante distinto a la pluma que nos tenía acostumbrados.
Pienso que la lógica nos indicaba que habría una reacción de parte del líder del EZNL, después de que fue en uno de los municipios donde ha marcado presencia desde hace casi 20 años, cuando aparecieron por primera vez, donde arrancó la Cruzada Nacional contra el Hambre.“Las limosnas las tienes que ofrecer en otro lado...”, se leía en el comunicado que firmó el subcomandante.
“Los mexicanos no quieren limosnas, los mexicanos lo que quieren es ser tratados con dignidad y esa es la preocupación de este gobierno, por eso nos importa muchísimo que estos mexicanos a quienes va dirigido la Cruzada contra el Hambre, tengan un enfoque productivo que, sobre todo, puedan potenciar sus capacidades productivas, para que salgan de esa pobreza extrema por su propio pie, generando sus propios ingresos que no dependan de las dádivas del gobierno...”, me decía ayer en entrevista Rosario Robles, respondiéndole así al subcomandante.
Y no es que tuviera la necesidad de responderle, pues no fue el único que mostró una postura en contra, por ahí hay más personas que creen que todo esto es sólo con intención electoral, pero se ve rara, más que lo expresado, la sola reaparición zapatista.
Carlos Salinas de Gortari, en su libro México, un paso difícil a la modernidad, sugiere cómo la nomenklatura priista (lo que sea que eso signifique, pero que entendemos como el priismo más antiguo, el de los usos y costumbres más dinosáuricas) pudo haber orquestado el movimiento zapatista, y así, el priismo más viejo, el más aferrado a sus privilegios para presionarlo y hacer de él y forzarlo, según el mismo lo escribe, a aniquilarlos.
¿Por qué razón el subcomandante Marcos se mantuvo tan callado los últimos diez años? ¿Por qué al aviso del regreso del PRI a Los Pinos se comienza de nuevo a saber de él? ¿A quién le beneficia que el EZLN busque de nuevo reflector? ¿En qué se afectaría que el gobierno federal ponga los ojos en aquella zona del país, el territorio más lastimado por la pobreza y, claro, el hambre? O sea, ¿como de parte de quién es que aparecen los mensajes del subcomandante? Y es que seguramente, no será el último que le escuchemos o leamos y, muy probablemente, cada vez serán con mayor regularidad...
