MONTERREY, 6 de diciembre.- El mediocampista Ángel Reyna afirmó hoy que no es un "costal de papas" para ser transferido sin preguntarle, luego de rechazar ser parte del intercambio de jugadores que el Monterrey hizo con el Chivas Guadalajara.

"No me gusta que seamos unos costales de papas o de azúcar", declaró Reyna a la prensa al terminar su entrenamiento con el equipo juvenil del Monterrey, al que fue enviado por la directiva tras no ser considerado en la plantilla que disputa el Mundial de Clubes.

Reyna fue transferido al Chivas Guadalajara a cambio del delantero Omar Arellano pero, al no llegar a un acuerdo económico que lo dejara satisfecho, expresó que desea cumplir el contrato de tres años que tiene con su equipo.

El delantero, que participó en ocho partidos con la selección mexicana en este 2012, afirmó que él no fue quien buscó ir al Chivas y se pronunció en favor de los derechos de los jugadores para opinar sobre su futuro.

"Los jugadores deben poder hablar, elegir su futuro y no que tomen decisiones sobre ellos sin ser tomados en cuenta", señaló Reyna, quien explicó que con el Chivas no se dio el acuerdo que esperaba y por eso decidió quedarse en Monterrey.

Recordó que su primera opción es cumplir el contrato que tiene con el Monterrey, aunque se declaró dispuesto a escuchar opciones y conversar sobre ellas para tomar una decisión. 

cmb